Austin (EE.UU.), 22 sep (EFE).- Dos vídeos difundidos este martes por la Policía de Austin (Texas) aportaron nuevos detalles sobre el operativo en el que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) disparó contra Wilber Garcés, un migrante venezolano de 28 años que permanece recluido en un centro de detención migratoria.

Una de las grabaciones, captada por una cámara instalada en el vehículo de un policía fuera de servicio, muestra un elemento que no aparecía en el relato inicial de Garcés y su abogada: los agentes federales habían interceptado al migrante al menos diez minutos antes del encuentro que terminó con el disparo.

El vídeo, registrado a las 12:44 hora local, muestra dos camionetas negras sin logotipos policiales estacionadas una delante y otra detrás del Toyota Corolla azul que conducía Garcés. Una de ellas tenía encendidas las luces de emergencia policiales.

En las imágenes también se observa a dos agentes junto a la ventanilla del conductor. La escena ocurrió en una calle próxima a la intersección de Anderson Square y Research Boulevard, donde unos diez minutos después un agente de ICE disparó contra Garcés.

El venezolano había asegurado que no supo que los ocupantes de las camionetas eran agentes migratorios hasta que uno de los vehículos chocó contra su automóvil. Tampoco había mencionado ese primer contacto con los oficiales.

Garcés explicó que repartía pedidos para DoorDash cuando una camioneta negra golpeó uno de los costados de su vehículo y que inicialmente pensó que se trataba de una persona particular.

Según su versión, después un hombre se identificó como agente migratorio y le ordenó bajar del automóvil. Garcés sostuvo que aceptó hacerlo, pero que antes intentó estacionar el vehículo para no dejarlo atravesado en la calle.

Una segunda grabación, procedente de la cámara corporal de un agente de la Policía de Austin y marcada a las 12:55, muestra la respuesta de las autoridades locales tras el tiroteo.

En las imágenes aparecen al menos dos agentes de ICE, uno con el rostro cubierto por un pasamontañas y otro con gafas de sol. El policía de Austin pregunta a los agentes federales si Garcés está “bajo arresto”, lo saca del automóvil y lo esposa.

Posteriormente, el agente corta con unas tijeras la camisa del migrante y deja al descubierto una herida de bala en la parte superior de la espalda.

Las grabaciones coinciden parcialmente con información publicada este martes por The New York Times. El diario, que citó a dos personas conocedoras del incidente, informó que agentes de ICE revisaban matrículas de coche en el noroeste de Austin, buscaron la de Garcés y descubrieron que tenía una orden de deportación pendiente.

Según esas fuentes, los oficiales pararon al venezolano sobre las 12:45 y le comunicaron que iban a arrestarlo, pero Garcés se marchó en su automóvil, lo que dio comienzo a una persecución.

La oficina de su abogada, Kate Lincoln-Goldfinch, respondió que las imágenes no proporcionan todo el contexto necesario para entender lo ocurrido y pidió a ICE publicar íntegramente las grabaciones disponibles.

“El público merece ver la secuencia completa de los hechos y tener acceso a todo el contexto, en lugar de recibir fragmentos individuales a lo largo del tiempo”, señaló en un comunicado enviado a EFE.

Por su parte, el secretario de Seguridad Nacional (DHS), Markwayne Mullin, acusó a políticos y a medios de comunicación de difundir "información falsa" sobre el tiroteo.

Mullin sostuvo que Garcés no tiene estatus migratorio legal en EE.UU., afirmó que ha recibido "la mejor" atención médica de su vida.

Según su abogada, Garcés todavía tiene una bala alojada en el cuerpo y ha sufrido pérdida de movilidad y sensibilidad en el lado izquierdo del cuerpo.

El incidente ha provocado protestas y rechazo por parte de políticos demócratas y activistas, que solicitan una investigación independiente.

Un juez federal programó para el 30 de septiembre una audiencia sobre una demanda de la defensa de Garcés que solicita su liberación y la suspensión temporal de su deportación.

El venezolano ingresó en Estados Unidos en 2024 mediante la aplicación CBP One. Tenía una orden de deportación dictada en ausencia tras no comparecer ante un tribunal migratorio, algo que su abogada atribuye a que la notificación fue enviada a una dirección antigua. EFE

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