Tras la elevación a juicio de la causa por el femicidio de Agostina Vega, el fiscal Raúl Garzón aseguró que la investigación reunió pruebas que ubican a Claudio Barrelier como único autor del crimen. También se refirió al vínculo previo con la adolescente y al posible móvil del asesinato.
“La prueba permitió reconstruir lo sucedido, la investigación incorporó la prueba suficiente para reconstruir con alto nivel de precisión lo sucedido. La prueba informática, genética forense, química legal, testimonios, relevamiento fílmicos, actividades de un numeroso equipo de expertos”, detalló Garzón en diálogo con Telenoche.
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Según el fiscal, los distintos elementos incorporados al expediente permitieron descartar la intervención de otras personas en el femicidio. “La prueba (evidencias científicas, genéticas, de audio, de video) ubican el desarrollo de los hechos con exclusividad. Se reconstruyó lo que sucedió prácticamente minuto a minuto. La prueba lo ubica como exclusivo autor de este hecho”, afirmó.
Garzón indicó además que Barrelier declaró durante la investigación y que sus planteos fueron contrastados con las evidencias reunidas. “Barrelier declaró y cada argumento expresado ha tenido una respuesta de la prueba de la causa, como así también sus dichos”, sostuvo.
El vínculo con Agostina y la hipótesis del fiscal
Al reconstruir el contexto previo, Garzón señaló que Barrelier mantenía una relación de confianza con Agostina y su entorno. “La jornada anterior al crimen compartió un partido de fútbol, un cumpleaños con Agostina y su madre. Era de confianza, vista como un referente casi paternal por la niña. Ese fue el contexto increíble del desarrollo. La investigación estableció cómo gestionó esta captación y obsesión por la niña”, expresó.
Sobre el posible móvil, el fiscal vinculó el crimen con la intención de evitar que saliera a la luz un ataque sexual previo. “La realización de la conducta sexual depravada que comete con anterioridad al hecho, claramente de su conocimiento que iba a llevar a un descubrimiento inevitable del ataque sexual. El posterior crimen, desaparición de su cuerpo era quizás la vía para lograr la impunidad”, afirmó.
El funcionario judicial también recordó que al comienzo la investigación estuvo atravesada por versiones que indicaban que Agostina podía haberse fugado o encontrarse en La Calera. “Fue la progresión de la prueba lo que permitió reconstruir el peor de los sucesos”, relató.
Según explicó, los investigadores reconstruyeron desplazamientos, comunicaciones y registros para establecer qué había ocurrido. “La reconstrucción del desplazamiento de un auto fue calle por calle, momento por momento, diálogo por diálogo, minuto por minuto. Nos llevó a la peor de las noticias”, señaló.
Qué dijo sobre los cinco acusados de encubrimiento
Además de Barrelier, serán juzgados Soledad Andreani, Marianela Palmero, Osvaldo Fassetta, Matías Jesús Córdoba y Eugenia Ludmila Ascarruz, todos imputados por encubrimiento agravado.
“Las personas que estuvieron en la casa tenían numerosos conocimientos previos, coetáneos y posteriores al hecho que los ubicaron en una conducta favorecedora: sabían que esa noche iba a existir una reunión. No son partícipes hasta el momento, la calificación es de encubrimiento”, explicó Garzón.
El fiscal aclaró además que durante la pesquisa surgieron otras líneas vinculadas a presuntos hechos de narcotráfico, prostitución e irregularidades que no corresponden directamente al caso Agostina y fueron derivadas a los fueros correspondientes.
La adolescente había sido encontrada sin vida el 30 de mayo en un descampado de barrio Ampliación Ferreyra, una semana después de ingresar a una vivienda de calle Juan del Campillo al 800. Barrelier permanece con prisión preventiva e imputado por homicidio triplemente calificado por alevosía, ensañamiento y por mediar violencia de género.




