“Oda al Ñandutí”: tres artistas y el viaje del tradicional encaje guaraní hacia lenguajes contemporáneos

El Fondo Nacional de las Artes inauguró Oda al Ñandutí, una exposición que reúne a Sebastián Báez, Dolores Barbenza y María del Mar Núñez para llevar el encaje paraguayo de origen guaraní hacia lenguajes textiles contemporáneos. La muestra, curada por Carolina Urresti, pone en diálogo técnicas tradicionales, tejidos recuperados, bordados y memorias ligadas a la cultura de la selva.

El ñandutí significa “tela de araña” en guaraní y nombra un encaje fino que reproduce la trama de una telaraña. Originaria de Paraguay, la técnica constituye una insignia artesanal y parte del patrimonio cultural de ese país.

La exposición fue uno de los proyectos ganadores del Concurso de Proyectos Curatoriales 2024, organizado por el Fondo Nacional de las Artes para impulsar propuestas concebidas para la Sala Arq. Clorindo Testa. Urresti agradeció al organismo, a los artistas y al jurado que reconoció la investigación detrás del proyecto.

Las piezas rinden homenaje a Dina Mereles y Antolín Vera, maestros migrantes paraguayos que transmitieron la técnica a los tres artistas. Mereles reside en Buenos Aires desde hace más de 30 años y enseñó ñandutí a Núñez, Báez y Barbenza; Vera fue maestro y artesano especializado en esa práctica.

La muestra reúne a Sebastián Báez, Dolores Barbenza y María del Mar Núñez

La curaduría reúne obras que incorporan el ñandutí de distintas maneras. Algunas recuperan piezas antiguas, mientras que otras retoman sus puntos y estructuras para combinarlos con bordados realizados con agujas, hilos y colores.

Los collages textiles de Sebastián Báez parten de carpetas, pañuelos y manteles de ñandutí encontrados en ferias y mercados. Esas telas se combinan con estampas serigráficas, tejidos y bordados en tonos pastel.

El artista explicó su relación con esos materiales: “Suelo decir que trabajo con trapos con memoria. Ando siempre rescatando cosas. En general, no uso telas nuevas, sino telas que alguna vez fueron amadas por otras manos”.

La selva misionera aparece como un territorio recurrente en su producción, aun cuando reside en Buenos Aires. Báez definió ese vínculo como un archivo afectivo: “El escenario es la selva misionera. Vivo en Buenos Aires, pero voy y vuelvo a la selva, aunque sea poéticamente. Trabajo con el territorio como archivo afectivo. Insisto en preservar la memoria”.

La exposición fue uno de los proyectos ganadores del Concurso de Proyectos Curatoriales 2024

En la serie de Dolores Barbenza, los hilos reproducen puntos del ñandutí para construir retratos de personas reales e imaginarias vinculadas con oficios como la alfarería y el tejido. Vasijas de barro, plantas de chañar, árboles y pájaros rodean a esos personajes.

“Yo bordo el ñandutí”, explicó Barbenza. “Mezclo el bordado tradicional con técnicas propias del ñandutí. Esta serie surgió de un viaje a Paraguay, donde conocí a artesanos del barro, tejedoras de ñandutí y talladores en madera. Mis retratos son de ellos: artesanos, hacedores. Me interesa el hacer y el universo que lo rodea. Mis obras incorporan el ñandutí dentro de mi bordado; es otro lenguaje”.

Las obras de María del Mar Núñez recorren su experiencia con técnicas tradicionales de bordado, diferentes hilos, tramas y puntos. La artista construye imágenes a partir de sus propios dibujos y de escenas que imagina.

Núñez recordó el aprendizaje con Mereles y Vera: “Ellos me enseñaron la técnica, pero hoy invento mis propios dechados y mi trabajo se aparta un poco de lo tradicional. A veces trabajo sobre fotografías o sobre papel”.

*“Oda al ñandutí”, en el Fondo Nacional de las Artes, en su sede de Alsina 673, CABA. Hasta el 23 de octubre, de lunes a viernes, de 10 a 16 h, con entrada libre.