Hace 2500 años, los griegos ya tenían una diosa dedicada a la salud y la prevención de enfermedades. Se llamaba Higía, y de ahí viene justamente la palabra “higiene”. El elemento fundamental para una buena higiene en la casa es la lavandina.

¿Hay efectivamente un operativo “lavandina” para allanarle el camino nuevamente a la viuda de Kirchner? ¿Hay gente importante e impensada trabajando sutilmente para que pueda volver a ser candidata? Si esto es así, habla mucho del momento estrepitoso y calamitoso del peronismo. Porque 23 años después del nacimiento del kirchnerismo, todavía no pueden encontrar un nuevo líder y tienen que recurrir a una señora condenada y en vías de una nueva condena, rodeada de corruptos.

El entorno habla por sí solo.

  • Máximo Kirchner: $11.000 millones.
  • Lázaro Báez: 4.270 km² de tierras.
  • Fabián Gutiérrez, el secretario asesinado, tenía propiedades por más de US$4 millones y una colección de autos que incluía un BMW M6, un Porsche Cayenne, una Range Rover, una Hummer H2 y 10 vehículos más.
  • Daniel Muñoz, su secretario privado, tenía dos departamentos en el Hotel Plaza de Nueva York, propiedades en Miami, Sunny Isles Beach, Bal Harbour, Pompano Beach y Biscayne Boulevard, cuatro terrenos en las Islas Turcas y Caicos valuados en US$30 millones, un Bentley y una estancia en Santa Cruz de 20.000 hectáreas.

La lista sigue.

Que el peronismo otra vez tenga que recurrir a esto habla de falta de ideas, falta de renovación y mucha cobardía.

Aun así, hay personajes dentro del peronismo que salen a confrontar con la señora de Kirchner. Por ejemplo, el tirano de Formosa, Gildo Insfrán, que lleva 39 años consecutivos en el poder ejecutivo provincial —primero como vicegobernador, desde 1987, y luego como gobernador, desde 1995—, la trata de “caprichosa”. Imaginá lo espantoso que tenés que ser como político para que te critique Gildo Insfrán.

También está la resistencia bastante obvia de Axel Kicillof a través de su mano derecha, Carlos Bianco, quien dijo: “No sé si me alinearía con una candidatura de Cristina, hay que discutirlo el año que viene”. En el sector de Kicillof creen que Cristina va a apoyar a cualquier candidato antes que a él. Que la relación está “tan dañada” que Cristina hasta podría jugar a romper el peronismo con tal de que Kicillof no gane.

En el sector de Kicillof creen que Cristina va a apoyar a cualquier candidato antes que a él.  (Foto: prensa Axel Kicillof)
En el sector de Kicillof creen que Cristina va a apoyar a cualquier candidato antes que a él. (Foto: prensa Axel Kicillof)

Sinceramente, cuesta mucho comprar esta novelita. ¿Saben por qué? Porque La Cámpora está adentro del gobierno de Kicillof hasta la médula. El Ministerio de Salud lo maneja Nicolás Kreplak (La Cámpora). El de Justicia, Juan Martín Mena (La Cámpora). El de Ambiente, Daniela Vilar (La Cámpora). El Instituto Cultural, Florencia Saintout (La Cámpora). El IOMA, Homero Giles (La Cámpora). El IPS, Marina Moretti (La Cámpora). El Organismo Provincial de Contrataciones, Victoria Anadón (La Cámpora). Radio Provincia, Marcelo Figueras (La Cámpora). Y la dirección del Banco Provincia, Rodrigo Rodríguez (La Cámpora).

La Cámpora vive llorando contra Kicillof, pero están todos adentro mordiendo. ¿De qué pelea me hablan? Luce como una peleíta para la tribuna, para la popular, para la gilada. Al final, para administrar cajas, están todos juntos: Salud, Justicia, Ambiente, Cultura, IOMA, IPS, Radio Provincia, Banco Provincia, Lotería de la Provincia. Hay que recordar que Massa y La Cámpora también se mataban y terminaron juntitos en las últimas elecciones presidenciales.

Por eso siempre digo que la pelea de ellos es divertida, marketinera, pochoclera, pero nunca hay que comerse la curva porque al final terminan todos juntos. Los desvelan el poder y las cajas.

Un ejemplo claro: Aníbal Fernández fue secretario administrativo del Senado bonaerense, intendente de Quilmes, secretario de Gobierno con Duhalde, ministro de Trabajo con Ruckauf, secretario general de la Presidencia con Duhalde, ministro de la Producción con Duhalde, ministro del Interior con Kirchner, ministro de Justicia y Seguridad con Cristina, jefe de Gabinete con Cristina, interventor de Río Turbio con Alberto y ministro de Seguridad con Alberto. Y al final apoyó la candidatura de Massa. Con lo cual fue cafierista, duhaldista, kirchnerista, cristinista, albertista y massista. Cualquier bondi los deja bien con tal de seguir enquistados en el Estado. Son inquilinos permanentes del Estado argentino. Son garrapatas que viven prendidas a la teta del Estado. El poder es su hábitat natural.

Aníbal Fernández fue cafierista, duhaldista, kirchnerista, cristinista, albertista y massista. Cualquier bondi los deja bien con tal de seguir enquistados en el Estado. (FOTO: JUAN FOGLIA/NA).
Aníbal Fernández fue cafierista, duhaldista, kirchnerista, cristinista, albertista y massista. Cualquier bondi los deja bien con tal de seguir enquistados en el Estado. (FOTO: JUAN FOGLIA/NA).

Por eso se callan todos la boca cuando un empresario como José Luis Manzano se convierte en uno de los hombres más poderosos de la Argentina. Un solo actor tiene luz (Edenor, Edemsa), gas (Metrogas), agua (AySA), combustible (Shell, Refinería Dock Sud), minería (Minera Aguilar, Volcán, Integra Cobre, Integra Uranium), petróleo y gas (Phoenix), potasio (Potasio Río Colorado), televisión (América TV, Telefe), cable (A24), radio (La Red), diarios (El Cronista, Diario UNO, La Capital de Rosario), vinos y aceite de oliva (Altus) y bodegas (Los Toneles). Muchas de estas empresas en sociedad con Daniel Vila, Mauricio Filiberti, Gustavo Scaglione y Claudio Belocopitt, entre otros.

Y no escucho ni a Cristina Kirchner, ni a La Cámpora, ni a Axel Kicillof, ni a Sergio Massa, ni a Juan Grabois quejarse por este monopolio espectacular que autoriza el gobierno de Milei. ¿O hay monopolio solamente cuando no te gusta el dueño? ¿Hay monopolios malos y monopolios buenos? Estuvieron 20 años hablando de los monopolios malos. Hay una enorme hipocresía con algunas cosas y muy pocos tienen el valor de marcarlo.

El operativo “lavandina” se nota mucho. Coincido en que hay personajes inesperados intentando reinstalar a Cristina Kirchner. Desconozco sus intereses. Solo recuerdo una frase de Jean-Jacques Rousseau: “Si no hay igualdad ante la ley, hay amos y esclavos.” No hay democracia si no hay Estado de derecho firme. Si no, se llama cesarismo.

No se puede votar al mérito a quien tiene condena. El Código Penal nos protege de los delincuentes. Por más lavandina que le tiren, la cosa no va a funcionar. Aunque el chorro se vista de seda, chorra se queda.

Opiniones libres; hechos sagrados.