“Hasta el 10 de septiembre de 2027, o hasta que se perfeccione la contratación, lo que ocurra primero”, señala la resolución del ministerio de Economía que anuncia -una vez más- una prórroga en la concesión de Ferrosur Roca S.A, la línea de cargas que conecta Buenos Aires con el centro y sur bonaerense y continúa hasta Zapala, en Neuquén.

La medida es prácticamente idéntica a la que se dispuso en septiembre del 2025 y, en realidad, a las que se vienen sucediendo desde 2021, cuando el entonces Ministerio de Transporte decidió no renovar el contrato con la empresa que controla Loma Negra, pero otorgar prórrogas hasta tanto se decida su reemplazo.

Desde el gobierno dejan entrever que se buscará aplicar el modelo de licitación usado para la privatización del Belgrano Cargas.

Ferrosur Roca Sociedad Anónima opera el servicio que recorre la provincia de Buenos Aires de punta a punta y llega hasta Neuquén desde 1992, cuando el menemismo otorgó el control por 30 años del servicio que antes manejaba la empresa estatal Ferrocarriles Argentinos.

El contrato de concesión llegó legalmente a su fin en 2021, cuando el gobierno de Alberto Fernández decidió no renovar el compromiso con la empresa. En aquel entonces, se había dispuesto una prórroga de 18 meses hasta tanto se decidiera cómo continuar. Una prórroga que se sigue prorrogando.

En verdad, desde el ministerio de Economía señalan que, aunque ya está en manos privadas, la línea de cargas del Roca también es parte de su nueva política de “reorganización ferroviaria”. La gran prueba de fuego es la licitación del Belgrano Cargas, a través de sus líneas San Martín, Urquiza y General Belgrano, y será el esquema que implementarán en este corredor.

Así lo reconocen en la misma resolución 1498/2026 publicada hoy en el Boletín Oficial, en la que señalan que esa experiencia es “un modelo concreto para orientar la definición del futuro esquema contractual aplicable a la Línea General Roca y coordinar la instrumentación del mismo con los restantes procesos de incorporación de inversión privada en la Red Ferroviaria Nacional”.

Aunque es menos extensa que la red de Belgrano Cargas, la red concesionada a Ferrosur Roca tiene como atractivo la conexión del área metropolitana de Buenos Aires con el puerto de Bahía Blanca y su llegada a la Patagonia. Ese trazado es, además, la base de los proyectos que buscan mejorar la conexión ferroviaria con Vaca Muerta, incluyendo una extensión hacia Añelo.

Entretanto, el servicio debe seguir operando, y en este corredor la solución inmediata vuelve a ser extender al operador existente, cuya historia está muy vinculada al anterior proceso privatizador de la red y la ruta cementera de Loma Negra.

La compañía comenzó a operar en marzo de 1993. Tenía a su cargo la operación y el manejo de la infraestructura, mientras que las vías siguieron siendo del Estado. Detrás estaba Loma Negra, que entonces estaba conducida por Amalia Lacroze de Fortabat y necesitaba del ferrocarril para trasladar grandes volúmenes de cemento y materias primas entre sus instalaciones y los mercados de consumo.

Ferrosur acompañó los cambios de control de la gran firma: se mantuvo en la venta al grupo brasileño Camargo Correa en 2005 y, este año, con la entrada de Mindlin y los fondos asociados a InterCement.

Hasta que se definan los términos para encontrarle un nuevo operador a esa línea, que conecta ni más ni menos que con las estaciones portuarias del sur bonaerense, Ferrosur seguirá teniendo una “prestación con carácter precario”.

La misma, señala la norma, “podrá ser revocada en cualquier momento, sin que se genere derecho subjetivo, derecho en expectativa o precedente invocable alguno a favor de Ferrosur Roca Sociedad Anónima, ni reconocimiento de suma alguna por la eventual revocación anticipada al plazo previsto”.