• Los telegramas de despido comenzaron a llegar el miércoles de la semana pasada a los empleados de la fábrica de Tres Arroyos, en Capitán Sarmiento, que llevaba operando más de 30 años en la ciudad.
  • El impacto en los comercios locales y en el movimiento económico del pueblo se comenzó a sentir tras las desvinculaciones.