Bogotá, 28 sep (EFE).- La organización Oxfam advirtió este lunes que Colombia se estanca en el avance de derechos humanos y llamó a defender las conquistas de los últimos años ante la expansión de una agenda conservadora en la región.
"Los procesos que se están llevando van a tener un pare porque hay que retomar los procesos de defensa. Siento que sí va a haber como un estancamiento de lo que se pensaba podría ser un avance en derechos (...) Hay que empezar a defender la movilización social", dijo a EFE la coordinadora del Programa Influyente de Oxfam Colombia, Jenny Gallego.
La representante de la organización señaló que la consolidación de los movimientos sociales permitió conquistar derechos enfocados en poblaciones vulnerables, como la Ley de Mujer Rural, la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 24 de gestación y la Ley de Mujeres Buscadoras.
Gallego describió el momento actual como una etapa de resistencia, después de un periodo en el que, según dijo, el país experimentó una amplia apertura en materia de derechos.
“Va a ser un proceso de resistencia muy fuerte durante estos cuatro años”, afirmó al referirse al Gobierno del presidente colombiano, Abelardo de la Espriella.
Oxfam advirtió que los discursos de los gobiernos de derecha en América Latina promueven posiciones más conservadoras que pueden poner en riesgo esos avances y obligar a las organizaciones sociales a concentrar sus esfuerzos en defender lo conseguido, en lugar de ampliar la agenda de derechos.
“Es un llamado a la sociedad civil a decir: tenemos que defender lo que ya hemos logrado”, dijo Gallego, quien consideró que existe el riesgo de perder conquistas que hasta hace poco se daban por consolidadas.
Por su parte, la directora regional de Oxfam para América Latina y el Caribe, Gloria García-Parra, explicó a EFE que la situación actual de Colombia en materia de derechos humanos responde a una agenda conservadora de la región y no a un caso aislado.
García-Parra indicó que las restricciones afectan a distintas reivindicaciones, entre ellas los derechos de las mujeres, las diversidades sexuales, los pueblos indígenas y las comunidades afrodescendientes, cuyas demandas, afirmó, pasan a considerarse secundarias o incluso quedan excluidas del debate público.
“Lo que más nos preocupa es que se confunda entre el concepto de ideología y el concepto de los derechos”, señaló.
En su opinión, los retrocesos no comienzan necesariamente con la llegada de un gobierno determinado, sino que responden a corrientes conservadoras que permanecen en la sociedad y que pueden recuperar fuerza cuando encuentran condiciones favorables.
García-Parra añadió que las redes sociales y los recursos económicos destinados a promover determinadas narrativas pueden acelerar ese proceso y dificultar la respuesta de las organizaciones civiles.
Ante este panorama, defendió la necesidad de fortalecer el trabajo colectivo y recuperar discursos que permitan movilizar a la ciudadanía desde la esperanza y no desde el miedo.
“En América Latina tenemos un histórico de resistencia grande (...) Ya ha pasado por dictaduras, por procesos regresivos, por momentos en los que los derechos han estado en riesgo, no es la primera vez, pero esta vez es un poco más sofisticado”, afirmó.
La directora regional insistió en que el objetivo de las organizaciones debe seguir siendo ampliar los derechos y las libertades, en lugar de dedicar sus esfuerzos únicamente a evitar que se pierdan las conquistas alcanzadas. EFE


