Un miembro de las fuerzas de seguridad talibanes inspecciona restos metálicos en el sitio de una vivienda dañada, tras lo que funcionarios talibanes calificaron como un ataque aéreo pakistaní, en el distrito de Gurbuz, provincia de Khost, Afganistán, el 24 de septiembre de 2026 (REUTERS/Stringer)

El gobierno talibán de Afganistán afirmó este jueves que los recientes ataques aéreos pakistaníes en varias provincias causaron la muerte de cuatro civiles, días después de otro bombardeo mortal y un ataque de militantes en Pakistán.

Entre los últimos objetivos se encontraba la provincia sureña de Kandahar, sede del líder supremo del movimiento talibán, Haibatulá Ajundzadá. El ministro de Información de Islamabad, Attaullah Tarar, afirmó que las fuerzas pakistaníes atacaron 10 objetivos en Afganistán, sin especificar dónde, y acusó a su vecino de permitir la existencia de “refugios terroristas” en su territorio.

“Un acto criminal de agresión”, dice Kabul

Varias personas transportan el cuerpo de una víctima, según los talibanes fallecida en un ataque aéreo pakistaní, antes de su entierro en la provincia de Kunar, Afganistán, el 21 de septiembre de 2026 (REUTERS/Stringer)

El portavoz del gobierno talibán, Zabiullah Mujahid, escribió en la red social X que “el régimen militar pakistaní volvió a cometer una agresión y llevó a cabo bombardeos aéreos contra las provincias afganas de Kandahar, Paktia y Jost”. “Cuatro civiles murieron en este acto criminal de agresión”, añadió, al prometer una “respuesta adecuada”.

Un poblador de Kandahar dijo este jueves a la AFP que se escuchó un avión y luego una fuerte explosión, seguida de un incendio en el centro de la ciudad. Horas más tarde, el ministro pakistaní Tarar confirmó en X los “ataques aéreos de precisión y con drones”.

“Los ataques fueron deliberados, precisos, calibrados y proporcionados, y limitados estrictamente a objetivos militares identificados como vinculados directamente a intentos de atacar a Pakistán”, agregó.

“No hay ninguna base militar aquí”, denuncian vecinos en Khost

Un miembro de las fuerzas de seguridad talibanes usa un detector de metales entre los escombros de una vivienda dañada, según los talibanes, por un ataque aéreo pakistaní, en el distrito de Gurbuz, provincia de Khost, Afganistán, el 24 de septiembre de 2026 (REUTERS/Stringer)

En la provincia de Khost, varias viviendas resultaron dañadas por los bombardeos, según pudo constatar Reuters. Residentes y soldados talibanes inspeccionaron el lugar y recogieron escombros, entre ellos fragmentos de metralla y vidrios rotos, mientras un soldado talibán utilizaba un detector de explosivos portátil para revisar los restos.

“Fue alrededor de la medianoche cuando llegaron los aviones y realizaron el bombardeo. Cuando comenzó, todos, incluidos niños y mujeres, salimos corriendo de nuestras casas. Eran cerca de las 3:35 de la madrugada. La gente gritaba y había pánico por todas partes”, relató un vecino y testigo identificado como Abdullah. “Después llegó el anciano del pueblo y fue llamando casa por casa, preguntando si alguien había muerto. Por suerte, nadie murió”, agregó.

Un hombre recupera pertenencias entre los escombros de una casa dañada, según los talibanes, en un ataque aéreo pakistaní en la provincia de Kunar, Afganistán, el 21 de septiembre de 2026 (REUTERS/Stringer)

Otro testigo, Salamat Khan, rechazó la versión pakistaní sobre los objetivos atacados: “Pueden ver con sus propios ojos que aquí no hay ninguna base militar, ni tampoco personal militar. Ellos (Pakistán) inventan una justificación para su bombardeo, alegando que atacaron bases militares o personal militar. Pero no atacaron ninguna base militar ni personal militar. En esta zona solo hay casas de civiles comunes”.

Escalada tras un ataque con drones y una matanza en Pakistán

Pakistán sostuvo que su fuerza aérea atacó los 10 sitios en Afganistán porque eran utilizados para lanzar y almacenar drones, algunos de los cuales habían sido empleados contra territorio pakistaní un día antes, el miércoles. Funcionarios talibanes, sin embargo, negaron que su gobierno hubiera lanzado drones contra Pakistán.

Los ataques se producen días después de un bombardeo en el este de Afganistán y casi una semana después de un ataque de militantes contra una sede policial en el norte de Pakistán que dejó al menos 31 muertos.

Un conflicto sin resolución desde la guerra de febrero

Kabul e Islamabad se enfrentaron en una guerra a fines de febrero, en la que murieron cientos de civiles afganos, según la Misión de la ONU en Afganistán (Unama). Estos países limítrofes acordaron un alto el fuego en marzo, pero la mediación internacional no ha logrado producir una solución duradera. Pakistán señala al gobierno talibán de albergar a grupos de combatientes que han lanzado numerosos ataques contra su territorio; las autoridades afganas rechazan la acusación y aseguran que Islamabad, a su vez, acoge a grupos armados hostiles a los talibanes.