La onda tropical 43 comenzó a incidir sobre Panamá y favoreció un aumento de la inestabilidad atmosférica durante el fin de semana.  (Imagen Ilustrativa Infobae)

Panamá permanecerá bajo un aviso de vigilancia por lluvias y tormentas significativas hasta las 6:00 p.m. del lunes 7 de septiembre. El Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA) incluyó todo el territorio nacional y sus zonas marítimas.

El Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) también emitió un aviso de prevención para la población, ante la posibilidad de inundaciones, deslizamientos, crecidas repentinas de ríos y quebradas, ráfagas de viento, caída de árboles y reducciones de visibilidad en las carreteras.

La inestabilidad está relacionada con el paso de la onda tropical número 43, cuyo ingreso al istmo comenzó durante las primeras horas del sábado. Su interacción con sistemas de bajas presiones y la vaguada monzónica favorecerá la formación de lluvias y tormentas entre moderadas y fuertes.

El IMHPA anticipó que los episodios más intensos podrían producirse durante el sábado 5 y el domingo 6 de septiembre. El mapa de vigilancia presenta acumulaciones aproximadas de entre 50 y 200 milímetros en distintos sectores, aunque los registros variarán según cada distrito.

Las autoridades advirtieron sobre inundaciones puntuales, deslizamientos y crecidas repentinas en ríos y quebradas del país. Tomada de Instagram

Las precipitaciones pueden estar acompañadas por actividad eléctrica y vientos capaces de desplazar objetos o derribar ramas. Las zonas con suelos saturados, pendientes pronunciadas y drenajes insuficientes enfrentan una mayor posibilidad de afectaciones, incluso cuando los aguaceros sean de corta duración.

El aviso ocurre mientras Panamá se encuentra bajo la influencia del fenómeno de El Niño, asociado al calentamiento anormal de las aguas del Pacífico ecuatorial. Este evento modifica la circulación atmosférica y suele generar temperaturas elevadas, lluvias irregulares y periodos secos más prolongados.

El Niño no significa, sin embargo, que dejará de llover durante toda la temporada. En Panamá suele reducir o alterar la distribución normal de las precipitaciones, pero ondas tropicales, bajas presiones y la vaguada monzónica todavía pueden coincidir y producir tormentas intensas en periodos relativamente cortos.

La diferencia está en la regularidad. Una temporada puede terminar con un déficit acumulado de agua, aunque determinados días registren aguaceros muy fuertes. Esas lluvias concentradas generan escorrentías rápidas, inundaciones y deslizamientos, sin garantizar necesariamente una recuperación sostenida de ríos, suelos y embalses.

El pronóstico más reciente asigna una probabilidad del 100% de persistencia de El Niño durante el resto de 2026 y hasta comienzos de 2027. Los modelos también anticipan un fortalecimiento del episodio durante los próximos meses.

Los aguaceros intensos pueden generar emergencias, aunque no necesariamente compensan el déficit acumulado de agua asociado con El Niño.  REUTERS/Amit Dave

En Panamá, sus efectos suelen sentirse con mayor fuerza en la vertiente del Pacífico y el Arco Seco, donde disminuye la disponibilidad de agua para actividades agrícolas y ganaderas. También pueden aumentar las temperaturas, el estrés sobre los cultivos y el riesgo de incendios durante los periodos secos.

La irregularidad de las lluvias mantiene además la atención sobre los lagos que abastecen al Canal de Panamá y a una parte de la población. Los aguaceros puntuales pueden elevar temporalmente algunos niveles, pero la recuperación depende de precipitaciones constantes dentro de las cuencas que alimentan los embalses.

Ante las condiciones previstas, Sinaproc pidió evitar ríos, quebradas y áreas inundadas, especialmente durante y después de las lluvias. También recomendó no permanecer en playas o espacios abiertos mientras haya tormentas eléctricas y mantener distancia de árboles, estructuras inestables y tendidos eléctricos.

Los conductores deberán reducir la velocidad y conservar una distancia prudente entre vehículos, debido a la disminución de visibilidad y la acumulación de agua sobre las vías. La institución también aconsejó evitar estacionamientos bajo árboles y asegurar objetos que puedan ser desplazados por las ráfagas asociadas a las tormentas.

Los modelos climáticos anticipan que El Niño continuará durante el resto de 2026 y podría fortalecerse en los próximos meses. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En zonas propensas a inundaciones, las autoridades recomendaron identificar rutas seguras, proteger documentos y mantener disponibles linternas, baterías, agua y medicamentos. Si comienza una crecida, la indicación es trasladarse hacia un punto elevado y evitar atravesar corrientes a pie o en vehículos.

El Centro de Operaciones de Emergencias Nacional mantiene un monitoreo permanente de las condiciones meteorológicas. La población debe seguir los comunicados del IMHPA y Sinaproc, mientras cualquier emergencia puede reportarse mediante la línea 911 o el teléfono 520-4426 habilitado por Protección Civil.