Faltan pocas semanas para las elecciones legislativas en EEUU y al presidente Donald Trump se “le viene la noche” porque en plena cosecha gruesa los precios del gasoil se dispararon hacia la estratósfera.

El problema es tan grave que muchos legisladores de jurisdicciones de base agropecuaria llegaron a solicitar al gobierno federal que aplique restricciones a las exportaciones estadounidense de gasoil para enfriar los precios internos del combustible. 

Este domingo Trump publicó en redes sociales un mensaje que refleja la desesperación existente en el gobierno en materia de combustibles, ya que ese evento, además de dañar su reputación electoral en las regiones agropecuarias del país, contribuye a incrementar la inflación en el mediano plazo. 

“El aumento de los precios del gasoil está en gran medida relacionado con la mascota de la izquierda, Ucrania/Zelensky, que bombardea refinerías de gasoil en Rusia, contribuyendo a una gran escasez de suministro de ese combustible. La escasez de suministro es causa del aumento repentino de los precios del gasoil”, señaló Trump.

El Ministerio de Defensa de Ucrania sigue mostrando con orgullo los múltiples ataques realizados contra refinerías rusas porque considera que resulta prioritario cortar la cadena de suministros del ejército enemigo. 

Pero la interrupción de exportaciones de gasoil por parte de Rusia generó un descalabro en el mercado global de ese combustible y eso le está generando un problema económico y político a Trump, quien, paradójicamente, financia y aporta armamento a Ucrania