Durante 40 kilómetros, Tigst Assefa corrió como si el récord del mundo ya fuera suyo. El cronómetro la acompañaba, el público en las calles de Berlín la empujaba y la historia parecía a punto de reescribirse. Pero el atletismo, muchas veces, cobra peajes inesperados. La etíope de 29 años cruzó la línea de meta rengueando bajo la Puerta de Brandeburgo, con un gesto de dolor que terminó de confirmar, horas después, la peor de las noticias: una rotura parcial del tendón de Aquiles en la pierna derecha.
A pesar de la lesión, Assefa ganó su tercera Maratón de Berlín —ya lo había hecho en 2022 y 2023— con un tiempo de 2 horas, 11 minutos y 4 segundos, que representa el tercer mejor registro de la historia sobre los 42,195 kilómetros. Una marca extraordinaria, conseguida de la peor de las maneras posibles.
Hasta el kilómetro 40, Assefa tenía 11 segundos de ventaja sobre el tiempo de paso de Ruth Chepngetich cuando la keniana estableció el récord mundial en el maratón de Chicago, en octubre de 2024, con 2h09m56s. La brecha era de apenas unos veinte segundos: alcanzable, manejable para una atleta que venía moviéndose con una precisión casi quirúrgica. Sin embargo, algo comenzó a fallar en su pierna derecha durante los tres kilómetros finales, y cada zancada se volvió más costosa que la anterior.
En plena carrera, Assefa hizo varios movimientos de estiramiento para intentar aliviar la molestia. No sirvió de mucho. Llegó a la meta con evidente dificultad y, al cruzarla, se desplomó con el gesto desencajado. Fue asistida de inmediato por personal médico y por distintas personas presentes en la zona de llegada, entre ellas el legendario Haile Gebrselassie —ícono del maratón etíope, ex plusmarquista mundial y cuatro veces ganador en Berlín entre 2006 y 2009—, quien ayudó a sostenerla mientras ella apenas podía apoyar el pie derecho en el suelo. Assefa se perdió la ceremonia del podio: estaba recibiendo atención médica en el hospital.
Mark Milde, director de la carrera, confirmó la gravedad de la situación ante la agencia AFP: “Fue atendida de inmediato por nuestros médicos. Las primeras pruebas revelan que sufrió una rotura parcial del tendón de Aquiles de la pierna derecha”, una lesión que podría mantenerla alejada de la competencia durante un tiempo significativo.
La marca que logró pese a todo, y el contexto de un récord que merece asterisco
Pese al drama de su final de carrera, Assefa mejoró su mejor marca personal en unos cincuenta segundos respecto del 2h11m53s que había firmado hace tres años en ese mismo circuito, cuando se convirtió en la primera mujer en bajar de las 2h12 en maratón. Desde entonces, dos atletas la superaron: Chepngetich en Chicago en 2024 y la etíope Fotyen Tesfay, con 2h10m51s el 15 de marzo de 2026 en Barcelona.
Vale una aclaración relevante sobre el récord que Assefa estuvo a punto de pulverizar: Chepngetich se encuentra actualmente suspendida por tres años a partir del 19 de abril de 2025, luego de dar positivo en un control antidopaje por hidroclorotiazida —un diurético prohibido— el 14 de marzo de 2025. Sin embargo, sus resultados anteriores a ese control, incluido el récord del mundo, fueron mantenidos por las autoridades competentes. En ese contexto, Assefa sí ostenta el récord del mundo de maratón en una carrera 100% femenina, logrado en su victoria en Londres en abril de 2026 con 2h15m41s.
En categoría masculina, el también etíope Guye Adola, de 35 años y ya ganador en Berlín en septiembre de 2021, se impuso con 2h02m50s, mejorando su mejor marca personal en más de un minuto. Lo acompañaron en el podio su compatriota Gemechu Dida (2h03m19s) y el tanzano David Geay (2h03m59s). “Me encanta Berlín, de verdad. Me encanta volver aquí y es muy probable que vuelva otra vez”, declaró Adola a la cadena alemana RTL.


