La lengua de suegra es una de las plantas de interior más elegidas porque tolera períodos prolongados sin riego y puede adaptarse a distintos ambientes. Por eso, en redes sociales se multiplicaron los trucos caseros para mantenerla saludable y uno de los más conocidos propone colocar cáscara de banana en la tierra de la maceta para aportar nutrientes.

La idea consiste en enterrar pequeños trozos de cáscara de banana en la tierra, cerca de la planta. El fundamento es que este residuo contiene potasio, un nutriente que interviene en distintos procesos del crecimiento vegetal. Sin embargo, eso no significa que la planta pueda absorberlo de inmediato ni que el método funcione como un fertilizante completo.

Expertos de la Universidad de Carolina del Norte advierten que las cáscaras se descomponen lento cuando se entierran de forma directa en el suelo y que, durante ese proceso, pueden atraer plagas y favorecer la aparición de moho. Por eso, recomiendan compostarlas antes de incorporarlas a la tierra.

Para qué sirve la cáscara de banana en la lengua de suegra

La principal razón por la que se recomienda este método es que la cáscara de banana contiene potasio, un nutriente esencial para las plantas. A partir de ese dato, muchos consejos de jardinería sugieren aprovechar los restos de fruta como una alternativa natural a los fertilizantes comerciales.

De todas maneras, enterrar una cáscara en la maceta no garantiza que la lengua de suegra crezca más rápido, desarrolle hojas nuevas o se vuelva más resistente. Para que una planta se mantenga saludable, también necesita luz adecuada, riego controlado y un sustrato que permita el drenaje del agua.

El cuidado clave de la lengua de suegra está en el agua. (Imagen ilustrativa IA Gemini)
El cuidado clave de la lengua de suegra está en el agua. (Imagen ilustrativa IA Gemini)

El cuidado clave de la lengua de suegra está en el agua

La lengua de suegra, cuyo nombre botánico actual es Dracaena trifasciata y que durante años fue conocida como Sansevieria trifasciata, se destaca por sus hojas carnosas y su capacidad para soportar períodos secos. Por eso, uno de los aspectos más importantes de su cuidado es evitar el exceso de riego.

Expertos de la Universidad de California señalan que muchos problemas de las plantas de interior están relacionados con el riego inadecuado, el drenaje deficiente y la fertilización excesiva. En una maceta, la acumulación de humedad puede perjudicar las raíces y provocar que las hojas se deterioren.