El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunió este martes con la mandataria venezolana Delcy Rodríguez en el primer encuentro entre ambos desde la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses en enero, un hecho que derivó en la instalación de un gobierno supervisado por Washington en el país sudamericano.
El encuentro se realizó al margen de una recepción organizada por Trump en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas. El encuentro coincide con la primera visita de Rodríguez a Estados Unidos desde que asumió el cargo y un día antes de que se dirija al plenario de la ONU.
La delegación venezolana está integrada además por el vicepresidente del área económica, la ministra de Hidrocarburos y funcionarios de la petrolera estatal PDVSA. Según fuentes cercanas al grupo, uno de los principales objetivos del viaje es transmitir una imagen de estabilidad y apertura que resulte atractiva para inversores internacionales.
Durante su estadía en Nueva York, los representantes venezolanos mantuvieron reuniones vinculadas con los sectores energético y minero, además de conversaciones sobre financiamiento y deuda con organismos multilaterales y empresas privadas. Rodríguez también se reunió con autoridades del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que trabaja en la aprobación de un préstamo de 2500 millones de dólares para Venezuela.
La relación entre Trump y Rodríguez se consolidó en los últimos meses en torno a acuerdos económicos y energéticos. Sin embargo, la estrategia de Washington ha sido cuestionada por sectores opositores venezolanos y organizaciones de la diáspora, que sostienen que la Casa Blanca relegó las demandas de elecciones libres y el respaldo a la oposición encabezada por María Corina Machado para priorizar entendimientos vinculados al petróleo y las inversiones.
Horas antes de la reunión, Trump defendió esa política durante su discurso ante la Asamblea General de la ONU. Allí calificó a Maduro como un “dictador fuera de la ley”, destacó la liberación de cientos de presos políticos desde su detención y presentó la operación que llevó a su captura como una demostración de la disposición de Estados Unidos a utilizar su poder militar para proteger sus intereses en el hemisferio occidental.
El mandatario también elogió el acuerdo petrolero firmado el mes pasado con Caracas y reiteró su intención de impulsar inversiones por hasta 100.000 millones de dólares en la industria energética venezolana.
Mientras tanto, más de 50 venezolanos se manifestaron frente a la sede de la ONU para rechazar la presencia de Rodríguez y reclamar elecciones libres. Los participantes exhibieron pancartas con consignas como “Sin voto, no hay petróleo” y “Cara nueva, mismo régimen”, además de entonar cánticos contra la dirigente venezolana.
Varios de los manifestantes expresaron que respaldan las acciones adoptadas por Washington contra Maduro, pero reclamaron que cualquier proceso de inversión o recuperación económica esté acompañado por una transición democrática. “Sin elecciones democráticas, sin una transición, no va a haber inversiones en Venezuela petroleras o de cualquier otro tipo que tengan éxito”, afirmó Oscar Correia, un ciudadano estadounidense de origen venezolano que participó de la protesta.
(Con información de Reuters)


