Si tenés ganas de comer algo dulce y rápido de hacer, existe una receta que se prepara en pocos minutos y ni siquiera necesita horno. Se trata de un postre de limón y leche condensada, una alternativa cremosa y fresca que lleva solamente dos ingredientes.
La combinación de la acidez del limón con el sabor dulce de la leche condensada permite conseguir una preparación con textura similar a una crema o mousse. Además, es una opción práctica para servir como postre después de una comida.
Ingredientes para preparar el postre de limón
- 1 lata de leche condensada
- 120 ml de jugo de limón fresco

Cómo hacer el postre de limón y leche condensada
- Exprimir los limones hasta obtener aproximadamente 120 ml de jugo. Lo ideal es utilizar jugo recién exprimido para conseguir un sabor más intenso.
- Colocar la leche condensada en un recipiente amplio.
- Agregar el jugo de limón de a poco mientras se mezcla con un batidor de mano o una cuchara.
- Continuar mezclando durante unos minutos. El jugo de limón hará que la preparación comience a espesarse y tome una consistencia cremosa.
- Distribuir la preparación en vasos, copas o pequeños recipientes individuales.
- Llevar a la heladera durante al menos una hora para que tome una textura más firme y quede bien frío.
Cuánto tiempo dejar en la heladera el postre de limón
La preparación demanda aproximadamente 5 minutos, aunque después es necesario dejarla reposar en la heladera para que alcance una mejor consistencia.
Si se quiere servir bien frío, se recomienda prepararlo con anticipación y dejarlo refrigerado durante varias horas.

Cómo decorar el postre de limón
Aunque la receta original solamente necesita dos ingredientes, se puede decorar antes de servir. Algunas opciones sencillas son:
- Ralladura de limón por encima.
- Unas rodajas finas de limón.
- Galletitas trituradas.
- Hojas de menta.
- Coco rallado.




