
Los dos goles de Luis Suárez en la victoria del Sporting por 4-0 ante Rio Ave abrieron un proceso de reconciliación con parte de la afición y dejaron un dato menos visible, pero central en su actuación: el delantero colombiano empezó a construir la noche lejos del área, con una participación en campo propio que no había alcanzado antes en un partido de liga.
Según la empresa de estadísticas Opta, el atacante de 28 años registró 26 pases en Vila do Conde y 13 de ellos fueron detrás de la línea de medio campo, su cifra más alta en esa zona en un encuentro del campeonato. Desde esas posiciones retrasadas comenzó a armar las dos jugadas que terminaron en gol.
El contraste con su partido anterior fue marcado. Frente a Alverca, en el triunfo por 3-1, también completó los 90 minutos y anotó, pero solo dio 15 pases en total y cinco en el medio campo defensivo, pese a que el equipo movió un volumen de balón casi idéntico: 610 pases entonces y 615 en Vila do Conde.

La referencia más cercana a ese nivel de implicación retrasada había sido el 7 de marzo ante Sp. Braga, cuando había sumado 12 pases por detrás del medio. La actuación ante Rio Ave superó ese registro y sostuvo la idea de que su aporte no se limitó a las definiciones.
El texto publicado por el diario portugués Record describe que los silbidos de otros partidos fueron sustituidos por aplausos después del doblete. La reacción de la grada se apoyó tanto en los goles como en un trabajo de apoyo y elaboración que, según la publicación, exigió “mucho trabajo” fuera de las zonas habituales de remate.
Con el partido ya resuelto, Suárez todavía compartió 25 minutos con Ioannidis, una sociedad que no se veía desde la derrota por 2-1 ante V. Guimarães el 6 de enero, en las semifinales de la Allianz Cup. En ese tramo, de todos modos, su participación fue menor: apenas realizó seis pases en todo el campo.

Ese tramo final no alteró la lectura principal del encuentro. La noche de Vila do Conde dejó la versión más activa del colombiano en tareas de construcción desde atrás y reforzó una mejora en su relación con los hinchas.
Al terminar el partido, Suárez agradeció el apoyo de los aficionados y sostuvo que ese es “el camino correcto” para el equipo, citado por A Bola. La señal de distensión continuó después con una publicación en la que compartió por primera vez en la temporada fotos suyas como jugador del Sporting.
Antes ya había exhibido un salmo en el que pedía a Dios “que cure el corazón de todo lo que causa dolor”. Más tarde escribió: “A tus pies, Señor, seguimos”.
La publicación recibió mensajes de aliento y “me gusta” de compañeros como Geny, Rui Silva, Bragança y Fresneda. El delantero también ironizó sobre un apodo surgido a partir de sus mensajes religiosos: “Vamos a seguir dando a conocer la palabra de Dios aunque me llamen ‘el Salmos’”, escribió en respuesta a otra publicación compartida por su esposa, Carolina Rubio.

Con el mercado a punto de cerrar, su continuidad aparece cada vez más probable, después de que el presidente del club, Frederico Varandas, ya la hubiera prometido. En ese contexto, el diario añade que el atacante empieza a tomar impulso hacia la meta de 40 goles proyectada por el dirigente para esta temporada: hasta ahora suma tres.
El próximo partido del Sporting CP será ante el Club Deportivo Nacional de Madeira el 5 de septiembre por la Primeira Liga. El duelo está programado para las 2:30 p. m. en el estadio Jose Alvalade, escenario donde oficia de local el cuadro lisboense.