Con uno de los focos puestos en su política de reequipar a las Fuerzas Armadas, el Gobierno incluyó en su proyecto de Presupuesto 2027 una habilitación para tomar créditos por hasta US$3500 millones destinados a la compra de submarinos y fragatas para la Armada Argentina.
La decisión quedó estipulada en la planilla anexa al artículo 42 del proyecto, que autoriza al Ejecutivo a negociar operaciones de crédito público. Allí, se detallan dos partidas destinadas a la Armada Argentina: una por hasta US$2300 millones con un plazo mínimo de amortización de tres años para la “adquisición de tres submarinos convencionales” con destino a la Base Naval Mar del Plata y otra por hasta US$1200 millones, con el mismo plazo de amortización, para la “incorporación de dos Fragatas Multimisión” en la Base Naval Puerto Belgrano.
En el caso de ambas partidas, se trata de una habilitación, no un crédito ya asignado, por lo que si eventualmente el proyecto es aprobado en el Congreso, le tocará al Gobierno negociar el financiamiento para ese equipamiento.
La renovación de la flota es un reclamo histórico de la Armada nacional, que además perdió su capacidad submarina en 2017 con el trágico hundimiento del ARA San Juan y sus 44 tripulantes. En cuanto a los buques de combate, el país cuenta con la misma flota desde antes del conflicto por las Malvinas de 1982.
En ese contexto, en el Ministerio de Defensa aseguraron a TN que las conversaciones por el reequipamiento de submarinos están avanzadas. Otras fuentes del sector ratificaron que hubo ofertas concretas que se han trabajado a lo largo del año, entre ellas por las unidades Scorpene, de la empresa francesa Naval Group. Se trata de la misma firma que le vendió a Brasil cuatro unidades de ese tipo en el marco de su programa PROSUB, a partir de un acuerdo firmado en 2008.
En paralelo, ya con una partida con crédito asignado y ejecutable, el Presupuesto también prevé la incorporación de cuatro helicópteros navales livianos para Puerto Belgrano, por $37.616 millones, dentro del programa de mantenimiento de medios e infraestructura para el alistamiento operacional.
La política de reequipamiento del Gobierno y los fondos para la Base Naval Integrada
El anuncio para la Armada se suma a otras incorporaciones recientes en el área de Defensa promovidas por el Gobierno, que incluyeron el paquete de 24 cazas supersónicos F-16 comprado a Dinamarca. Luego de las primeras seis unidades que llegaron al país en diciembre pasado, el Gobierno espera una nueva tanda la próxima semana.
En paralelo, el Ministerio que conduce Carlos Presti avanzó con la compra de ocho vehículos blindados Stryker, que habilitó la adquisición de un lote adicional de 235 unidades. De ese grupo, entre 50 y 60 llegarán antes de fin de año. La lista también cuenta con la incorporación de los primeros ocho camiones Unimog U4000 para el Ejército, de un total de 64 previstos.

Entre las últimas novedades, el Gobierno también firmó la carta de intención para adquirir cuatro helicópteros Black Hawk bajo el sistema FMS de Estados Unidos, cuyo costo real ronda los US$38 millones, según pudo saber este medio.
“Todo este material es parte de robustecer nuestro sistema de defensa, para nuestra protección y para brindar seguridad e integridad territorial. De ninguna manera tiene vinculación con otras cuestiones de carácter internacional”, declaró Presti en diálogo con Radio Rivadavia.
Sin embargo, en medio de las tensiones diplomáticas por Malvinas, el Gobierno busca reforzar su control militar sobre el Atlántico Sur, motivo por el cual busca relanzar el proyecto de la Base Naval Integrada en Tierra del Fuego. El proyecto tiene un costo estimado de US$450 millones, de los cuales US$114 ya fueron girados por el Ejecutivo vía DNU.
En cuanto al resto del financiamiento, este no figura explícitamente con partidas asignadas en el proyecto de Presupuesto, pero fuentes oficiales aseguraron a TN que está previsto dentro de los fondos destinados a la Armada. Según lo anticipado por este medio, la Casa Rosada preveía destinar $300 mil millones al proyecto para el próximo año.




