Las autoridades de Qatar han advertido este martes de las "catastróficas" consecuencias que tendría para "todo el mundo" un posible cierre del estrecho de Bab el Mandeb, después de que los hutíes se hayan hecho con el control de la costa yemení del mar Rojo tras una ofensiva lanzada a principios de septiembre y ante las afectaciones ya existentes en el estrecho de Ormuz.

"El mundo ya está sufriendo bastante con el cierre del estrecho de Ormuz, así que no podemos permitirnos sumar Bab el Mandeb a esa ecuación", ha dicho Ibrahim al Hashmi, alto cargo del Ministerio de Exteriores de Qatar, en declaraciones recogidas por la cadena de televisión qatarí Al Jazeera.

Así, ha recalcado que un cierre de Bab el Mandeb, puerta de entrada al mar Rojo y posteriormente al canal de Suez, sería "catastrófico para todo el mundo". "Ya estamos viendo las consecuencias, así que Qatar está abogando por la diplomacia y el diálogo", ha manifestado.

Por otra parte, el Ministerio de Exteriores qatarí ha condenado durante la jornada "en los términos más firmes" los últimos ataques lanzados por los hutíes contra Arabia Saudí, que respalda a las autoridades reconocidas internacionalmente en Yemen y que ha lanzado decenas de bombardeos contra los rebeldes, apoyados por Irán.

La cartera ha apuntado en un mensaje en redes sociales que estos ataques son "deplorables actos de agresión" y "una muestra inaceptable de menosprecio por la vida de los civiles", antes de destacar que constituyen además "una violación flagrante de la soberanía de Arabia Saudí y una clara violación del Derecho Internacional".

Por ello, Doha ha expresado su "rechazo categórico" a "los ataques dirigidos contra objetivos civiles y población civil", antes de pedir "el fin inmediato de estos actos irresponsables". Además, ha respaldado "todas las medidas legítimas" que adopte Riad "para preservar su soberanía, seguridad, integridad territorial e intereses".

Los hutíes lanzaron una ofensiva en zonas de las provincias de Taiz y Hodeida y desde entonces han logrado importantes avances territoriales, incluida la toma de la ciudad de Moca y los alrededores del estrecho de Bab el Mandeb, en un duro varapalo para las autoridades reconocidas internacionalmente, respaldadas por Arabia Saudí.

Estos avances incrementan las capacidades de los rebeldes de afectar el tráfico marítimo en Bab el Mandeb --algo que ya han prometido que no harán--, cuya importancia ha aumentado a raíz de las afectaciones al tránsito en el estrecho de Ormuz tras la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.

La situación amenaza con provocar el colapso total de la tregua alcanzada en 2022, después de años de guerra y en medio de los intentos mediados por Naciones Unidas para lograr un acuerdo de paz que ponga fin al conflicto abierto en 2014, que ha sumido al país en una de las crisis internacionales más graves a nivel internacional.