El nivel de interrupción depende directamente de la intensidad del fenómeno meteorológico.  

STARLINK

Las tormentas eléctricas, la lluvia intensa y el granizo pueden interrumpir el servicio de Starlink porque afectan el paso de las microondas entre la antena terrestre y los satélites en órbita, un fenómeno conocido como rain fade. La señal no se debilita por el agua acumulada en el suelo, sino por la densidad de las gotas y la actividad eléctrica en la atmósfera mientras la transmisión atraviesa las nubes.

Ese dato resulta clave para entender por qué el servicio puede fallar incluso con la antena en perfecto estado. El problema ocurre en el trayecto que recorre la señal por el aire, no en el equipo instalado en la vivienda.

Cómo afecta el clima a la señal satelital de Starlink

El nivel de interrupción depende directamente de la intensidad del fenómeno meteorológico. Con lluvia ligera o moderada, el servicio funciona con normalidad o presenta una baja de velocidad casi imperceptible para el usuario.

Starlink es un sistema de Internet de alta velocidad por satélite desarrollado por la empresa SpaceX de Elon Musk. 

 REUTERS/Dado Ruvic

La situación cambia con lluvia torrencial o cortinas de agua. En esos casos aumenta la pérdida de paquetes y la latencia, y pueden producirse microcortes o caídas temporales mientras el núcleo más denso de la tormenta pasa sobre la zona.

El escenario más crítico se da durante tormentas eléctricas y granizo. Las descargas atmosféricas y el granizo denso dispersan la señal y provocan desconexiones que llegan a durar varios minutos. El equipo soporta el impacto físico del granizo común, aunque existe riesgo de sobretensión eléctrica cuando los rayos caen cerca de la instalación.

Por qué la visibilidad del cielo es determinante durante una tormenta

En condiciones normales, la antena tolera pequeñas obstrucciones, como las hojas de un árbol. El escenario se complica cuando llega una tormenta, porque la señal ya llega debilitada por la atmósfera antes de encontrarse con cualquier obstáculo físico.

Si a esa debilidad natural se suma una rama o el borde de un techo, la conexión puede caer por completo. Por eso conviene revisar con la aplicación de Starlink que no existan obstrucciones en la trayectoria de la antena hacia el cielo.

En condiciones normales, la antena tolera pequeñas obstrucciones, como las hojas de un árbol.  

(Starlink)

Cómo proteger la instalación eléctrica del router y la antena

Las tormentas suelen ir acompañadas de parpadeos de luz o cortes de energía, un factor que también afecta el funcionamiento del sistema. Si la energía parpadea de forma continua, el router de Starlink puede reiniciarse o incluso restablecerse a los ajustes de fábrica.

Usar un sistema de alimentación ininterrumpida (UPS) o un regulador con supresor de picos ayuda a evitar esos reinicios inesperados. En cambio, si la tormenta eléctrica se ubica directamente sobre la zona donde está instalado el equipo, lo más recomendable es desconectar la fuente de alimentación para resguardar el hardware.

Errores comunes al intentar proteger la antena Dishy

Un error frecuente es colocar fundas, plásticos o estructuras improvisadas sobre la antena con la intención de protegerla del granizo o la lluvia. La antena, conocida como Dishy, ya cuenta con certificación para uso en exteriores.

Una persona sonriente sostiene un teléfono móvil que muestra el logo de Starlink, con una antena parabólica y un paisaje montañoso al atardecer en el fondo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Agregar una cubierta adicional no mejora su resistencia: interfiere todavía más con la señal y afecta el sistema térmico interno del equipo. Tampoco conviene descuidar la firmeza del soporte, ya que los vientos fuertes propios de las tormentas pueden desalinear o hacer vibrar el plato, lo que genera caídas continuas en la transmisión.

Alternativas de respaldo para no depender solo de la señal satelital

Para quienes necesitan internet sin interrupciones durante trabajo, llamadas o transmisiones en vivo en días de tormenta, existe la posibilidad de combinar Starlink con una segunda fuente de conexión.

Una opción es configurar un router multicanal con failover, que cambia automáticamente a datos móviles (4G o 5G) o a una red local cuando Starlink comienza a perder paquetes. Otra alternativa es recurrir a software de enlace de canales, como Speedify, que une la velocidad de Starlink con la de una red móvil en tiempo real para sostener llamadas de voz o video aunque la señal satelital caiga por momentos.

Cuando el núcleo más denso de la nube o la cortina de lluvia termina de pasar, la antena restablece el enlace de forma automática en cuestión de segundos o pocos minutos.