Tras haber perdido por 1-0 el partido de ida, Boca no tiene margen de error en la serie de semifinales de la Copa Sudamericana que disputa ante Vasco da Gama. El Xeneize necesita ganar sí o sí la próxima semana en Brasil para aspirar a clasificar a la gran definición del certamen continental.
El conjunto carioca se quedó con la victoria este martes en la Bombonera por el gol convertido por Adson en el primer tiempo. Así, llega con una ventaja clave a la revancha.

Para acceder a la final, a Boca solo le sirve ganar en Brasil: en caso de hacerlo por un gol, la serie se definirá por penales. Si saca una diferencia de dos tantos o más, pasará directamente.
Un empate o una nueva derrota dejarán al equipo de Rodolfo Arruabarrena eliminado.
La final de la Copa Sudamericana se jugará el sábado 21 de noviembre. Será con un partido único que se disputará en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla, en Colombia.
Cuándo se juega el partido de vuelta entre Boca y Vasco da Gama por las semifinales de la Copa Sudamericana
La revancha está programada para el martes 20 de octubre, a las 21.30 (hora argentina), aunque la sede todavía es una incógnita. La disputa por el uso del Maracaná mantiene en vilo la organización del encuentro y abrió la posibilidad de que el partido se dispute en Asunción, Paraguay.
El conflicto enfrenta a la dirigencia de Vasco da Gama con el Consorcio Fla-Flu, responsable de la administración del mítico estadio de Río de Janeiro. En las últimas semanas, las diferencias derivaron en presentaciones judiciales y medidas cautelares que complicaron la definición del escenario.
Este martes, la Conmebol había confirmado al Maracaná como sede del partido. Sin embargo, ante el riesgo de una nueva intervención de la Justicia brasileña, el organismo sudamericano advirtió que podría trasladar el encuentro a una cancha neutral si no se garantizan las condiciones necesarias para disputarlo.
Pese a la intención de Vasco da Gama de jugar en Río de Janeiro, una nueva apelación presentada por el consorcio que administra el estadio volvió a poner en duda la resolución, a menos de una semana del compromiso.
En medio de la incertidumbre, el club brasileño anunció que sus hinchas agotaron las entradas disponibles para el partido en el Maracaná. La venta de todos los tickets suma presión a una definición que todavía depende de la disputa por el uso del estadio y de las decisiones de las autoridades involucradas.




