Con la llegada de septiembre y el aumento de las temperaturas, es común ver a colibríes revoloteando cerca de la casa o el jardín. Si bien puede parecer una simple casualidad, desde la cosmovisión azteca su presencia tiene una fuerte carga simbólica.
Para los aztecas, estas aves estaban estrechamente vinculadas con Huitzilopochtli, una de las principales divinidades de su religión, relacionada con el Sol y la guerra.

Por eso, ver un colibrí cerca de la casa podría interpretarse, desde esta creencia, como un símbolo relacionado con la fuerza, la continuidad de la vida y la renovación.
Qué significaba el colibrí para los aztecas
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) explica que Huitzilopochtli, dios de la guerra y asociado al Sol, solía representarse con la figura de un colibrí. Como si fuera poco, su propio nombre puede traducirse al español como “Colibrí de la izquierda” o “Colibrí Zurdo”.
Sin embargo, esta relación no era casual: los aztecas observaban el comportamiento territorial y combativo de estas aves y lo asociaban con esas mismas características de los guerreros. El Instituto Nacional de Antropología e Historia indicó que Huitzilopochtli era el patrono de los mexicas y tenía una dimensión solar muy importante.
Desde otra mirada, los guerreros muertos en combate acompañaban al Sol, por lo que más tarde podían regresar a la Tierra convertidos en colibríes. En esa tradición, además, también se mencionaba a aquellas mujeres que fallecían al dar a luz.
Así, para los aztecas, la presencia de un colibrí adquiría un significado vinculado con el regreso, la transformación y la conexión entre distintos planos.
Por qué es más común ver colibríes cerca de las casas en septiembre
De todas maneras, la presencia de colibríes cerca de jardines y balcones tiene una explicación biológica. Estas aves obtienen su energía a partir del néctar de las flores, por lo que tienden a acercarse a aquellos lugares en los que encuentran plantas para alimentarse.

A medida que nos adentramos en la primavera, comienzan a florecer distintas especies de plantas, por lo que aumenta la disponibilidad de alimento. Por eso, durante septiembre es común observarlas con mayor frecuencia cerca de patios, terrazas y jardines con flores.



