En los supermercados, las frutas y verduras suelen estar guardadas dentro de redes plásticas de colores, como naranjas, amarillas o verdes. Si bien puede parecer que se eligen al azar, estas tonalidades cumplen una función comercial importante al momento de exhibir los productos.
Por lo general, las redes buscan resaltar el tono natural de la fruta o verdura, haciendo que parezca más uniforme, madura o atractiva. De todas maneras, no existe un código universal que determine obligatoriamente qué producto debe llevar cada color.
Qué significa cada color de las redes de frutas
El color de las redes puede cambiar según el productor, el supermercado y el tipo de producto. De todas maneras, existen algunas combinaciones que suelen verse de forma habitual.

Los patrones más comunes son:
- Rojo o naranja: suele utilizarse para naranjas, mandarinas y otros cítricos de tonos cálidos. La malla puede intensificar visualmente su color.
- Amarillo: aparece en limones y ayuda a que su cáscara se perciba más amarilla y uniforme.
- Verde: suele acompañar productos verdes, como limas, paltas o algunas verduras, para reforzar su tonalidad.
- Rojo o violeta: también puede encontrarse en cebollas moradas y otros vegetales de colores similares.
De esta manera, el color de la red no implica necesariamente que una fruta sea de mejor calidad, esté más madura o pertenezca a una categoría determinada. En muchos casos, se trata de un recurso comercial para mejorar la apariencia del producto.
Por qué las frutas parecen cambiar de color dentro de la red
Al estar dentro de las redes, las frutas pueden parecer de otro color por un efecto llamado asimilación del color. Este fenómeno consiste en una ilusión visual en la cual el cerebro mezcla parcialmente el color de un objeto con el patrón ubicado justo encima.
Karl Gegenfurtner, psicólogo de la Universidad Justus Liebig de Giessen, publicó un estudio en el que analizó este efecto en naranjas. El investigador descubrió que aquellos ejemplares que tenían sectores verdes parecían más naranjas al estar dentro de una malla anaranjada.

De esta manera, al momento de elegir una fruta, no conviene guiarse únicamente por el color que muestra dentro de la red. También es recomendable observar su estado, textura y si presenta zonas deterioradas o golpes.




