Aeropuerto de Ezeiza

“Las terminales aéreas funcionan como nodos de transferencia y encuentro, lugares donde convergen trayectorias individuales y circuitos productivos, habilitando que objetivos económicos, sociales o personales puedan concretarse. Medir su impacto económico permite comprender cuánto valor producen, cómo se distribuye y qué papel cumplen en la integración territorial y la competitividad nacional”.

Así comienza el informe “Impacto económico aeroportuario”, que la consultora Futura realizó para Aeropuertos Argentina, la empresa de Corporación América, el holding que preside Eduardo Eurnekian.

La empresa gestiona la red aeroportuaria más extensa del país, con por 35 terminales en 22 provincias y CABA, y concentra el 90% del tráfico aéreo nacional e internacional.

La red de aeropuertos genera un impacto económico total de unos USD 5.200 millones por año.

Más de 40 millones de pasajeros

En 2024, la red movilizó 40,7 millones de pasajeros, procesó 207 mil toneladas de carga aérea y registró 449 mil movimientos operativos. Ese volumen de actividad se tradujo en producción, empleo e ingresos que exceden el ámbito estricto del transporte aéreo, de acuerdo con el estudio elaborado con la metodología de la International Air Transport Association (IATA), el Airports Council International, el Air Transport Action Group y la Organización de Aviación Civil Internacional.

Una vista nocturna de Aeroparque

El Producto Bruto Aeroportuario, que mide el valor bruto de bienes y servicios generados dentro y alrededor de las terminales, alcanzó USD 2.403 millones durante el año. Esa cifra incluye los servicios prestados a operadores aéreos y pasajeros, además de los efectos sobre la cadena de suministro, los salarios del personal, los impuestos y las utilidades empresariales vinculadas a la operación aeroportuaria. A ese monto se suma el turismo receptivo, valuado en USD 2.821 millones, con lo cual el impacto conjunto llega a los USD 5.224 millones mencionados.

Del total de USD 2.403 millones del PBA, USD 583 millones (24%) correspondieron a servicios aeronáuticos: aterrizaje, estacionamiento operativo, uso de terminales, seguridad, aduana y migraciones. Dentro de ese segmento, el uso de aeroestación concentró el 69% de la facturación, seguido por las tasas de migraciones y aduana.

Los servicios no aeronáuticos o comerciales representaron USD 1.820 millones, el 76% restante. Este grupo abarca estacionamiento, gastronomía, tiendas, alquiler de espacios a terceros, explotación de hangares y provisión de combustible. La mitad de ese impacto, el 51%, corresponde a servicios directamente vinculados con las aeronaves, como asistencia en tierra, catering y combustible. Le siguen las tiendas libres de impuestos, con el 15%, y el retail y la gastronomía orientados a los pasajeros.

El icónico Hotel Llao Llao, en Bariloche. El turismo receptivo mueve unos USD 2.800 millones por año

Aeropuertos Argentina, como concesionario de las 35 terminales, aportó USD 773 millones, equivalentes al 32% del PBA total de la red.

Ezeiza y Aeroparque concentran el 91% del producto bruto

El estudio agrupó las terminales según su escala operativa y volumen de pasajeros. Ezeiza y Aeroparque, clasificados como aeropuertos hub por superar los 10 millones de pasajeros anuales, concentraron el 91% del PBA con USD 2.181 millones, tras movilizar más de 26,3 millones de pasajeros. El impacto promedio en esta categoría fue de USD 83 por pasajero y USD 11.010 por movimiento operativo.

Los aeropuertos regionales, entre ellos Córdoba, Mendoza, Salta, Bariloche e Iguazú, generaron el 7% del PBA total, con USD 174 millones, tras movilizar 10,4 millones de pasajeros. El impacto promedio fue de USD 17 por pasajero. En el extremo opuesto, los aeropuertos de alcance local, que incluyen a Tucumán, Jujuy, San Juan y otras 20 terminales con menos de un millón de pasajeros anuales, aportaron el 1% del PBA, con USD 23 millones, y un impacto promedio de USD 6 por pasajero.

Más de 236 mil puestos de trabajo en el país

La operación de la red genera más 50.000 empleos directos (50.939 eran en 2024), vinculados con la operación aérea, la asistencia a pasajeros, los servicios comerciales y la presencia de organismos públicos en las terminales. Aeropuertos Argentina concentró el 5,5% de ese empleo directo, con 2.807 trabajadores distribuidos en el sistema.

Cuando se incorporan los efectos multiplicadores sobre la cadena de suministro, el consumo de los empleados y la actividad turística asociada, el impacto total en materia laboral se eleva a 236.759 puestos de trabajo en todo el territorio argentino. El informe distingue cuatro dimensiones de análisis: el impacto directo de la operación aeroportuaria, el indirecto derivado de la cadena de suministro, el inducido por el consumo de los trabajadores y el catalítico, que mide la contribución de la conectividad aérea al turismo, el comercio exterior y la productividad de las empresas.

“La Argentina posee una oferta turística amplia y diversa, sustentada en la variedad de sus regiones —desde la Patagonia y Cuyo hasta el Noroeste y el Litoral— y en un patrimonio cultural y paisajístico que la posiciona entre los destinos más atractivos de América del Sur”, detalló el trabajo.