Ricardo Álvarez quedó asociado para siempre a uno de los momentos más particulares de su carrera con la Selección argentina. El exmediocampista fue parte del plantel que disputó el Mundial de Brasil 2014, donde el equipo dirigido por Alejandro Sabella llegó hasta la final.
Aunque tuvo participación en varios partidos de aquella Copa del Mundo, hay una escena que todavía acompaña a Ricky cada vez que vuelve a hablar de su paso por la Albiceleste. Fue en el encuentro ante Nigeria, por la última fecha de la fase de grupos, cuando ingresó en el segundo tiempo.
“Adonde voy, me dicen: ‘Ahí va el que entró por Messi’. Me reconocen por un cambio, es increíble”, contó Álvarez en una entrevista con ESPN, al recordar aquella situación que marcó su carrera. El ingreso ocurrió a los 18 minutos del segundo tiempo, después de que el capitán argentino marcara dos goles en ese partido donde Argentina se impuso 3-2 ante Nigeria para terminar como líder del Grupo F.

Más de una década después, Álvarez reconoce que aquel instante representa mucho más que una simple sustitución. “Este es el momento más importante de mi carrera, el momento en el que entro por Leo en un Mundial. Cumplí un sueño que tenía desde que nací, desde que empecé a patear la pelota. Y es un momento que me llevo para toda la vida”, explicó.
Ricky Álvarez recordó el día que entró por Messi en la Selección argentina
El exjugador de Vélez, Inter, Sunderland y Sampdoria también admitió que le quedó una sensación particular después de aquella experiencia. A pesar de haber cumplido el sueño de disputar un Mundial con Argentina, siente que no pudo disfrutarlo todo lo que hubiera querido.
“Lamento no haber podido disfrutarlo un poquito más, siempre digo lo mismo. Cuando estaba en el medio de una competencia era muy exigente conmigo mismo, y siempre quiero más. Voy por más”, reconoció.

Álvarez explicó que esa autoexigencia muchas veces le impedía detenerse a valorar lo que había conseguido. “Una vez que consigo algo, ya estoy pensando en lo siguiente. Eso, de alguna manera, no te permite disfrutar de los logros”, reflexionó sobre una carrera en la que también pasó por el fútbol italiano, inglés y mexicano.
Pero hay una imagen que quedó por encima de todas las demás. Cada vez que alguien lo identifica por aquel Mundial, aparece la misma referencia: el mediocampista que entró por Messi. Para Álvarez, lejos de ser un simple dato estadístico, fue el momento en el que cumplió uno de los sueños que había perseguido desde que comenzó a jugar al fútbol.



