Buenos Aires, 11 septiembre (NA) – En las vísperas de Rosh Hashaná 5787, el Año Nuevo Judío, que comienza hoy con la puesta del sol y conmemora el inicio de la creación del mundo, el Gran Rabino de AMIA, Eliahu Hamra, convocó a “volver a nosotros mismos”. “En Rosh Hashaná estamos llamados a detener, aunque sea por un instante, la carrera de la vida, a silenciar los ruidos de fondo y a reencontrarnos con nosotros mismos”, subrayó Hamra en una reflexión dirigida a toda la comunidad judía y a la sociedad en su conjunto, a la que accedió la Agencia Noticias Argentinas. El Gran Rabino afirmó que la festividad ofrece la oportunidad de encontrarse consigo mismo antes de presentarse ante el Creador y que el regreso simbólico al comienzo de la creación permite reconocer la singularidad de cada ser humano. Hamra recordó que Adán, al encontrarse solo, “no estaba rodeado por el ruido del mundo, por las comparaciones con los demás, ni por la multiplicidad de voces que lo rodeaban” y destacó que, desde esa soledad, pudo conocer a su Creador y reconocer “la grandeza de su propia esencia”. “Cada uno de nosotros sigue siendo único. No existe una persona idéntica a otra: ni en su apariencia, ni en su carácter, ni en sus talentos, ni en sus cualidades, ni en su misión. Cada uno de nosotros es una creación irrepetible”, expresó. En ese sentido, planteó que cada persona llegó al mundo con “una misión particular” que ninguna otra puede cumplir en su lugar y vinculó esa visión con la figura de Abraham Avinu, presentado como ejemplo de una búsqueda personal e independiente de la fe. Hamra advirtió además sobre las dificultades de la vida cotidiana para conservar ese vínculo con la propia esencia y mencionó en particular el impacto de las noticias, las redes sociales, las pantallas y la inteligencia artificial. “Las noticias invaden nuestro corazón, las redes sociales dispersan nuestra atención e incluso la inteligencia artificial nos presenta un nuevo desafío, porque cada vez ocupa más espacio en aquello que hace tan especial al ser humano: el pensamiento, la creatividad y la capacidad de elegir por sí mismo”, señaló. Para el Gran Rabino, en medio de ese escenario “el ser humano puede llegar a perderse”, mientras que Rosh Hashaná representa un momento en el que “el mundo se detiene, regresa a su comienzo y a su origen” y permite ingresar en “una dimensión sagrada” para volver a ser uno mismo. En su reflexión también abordó el concepto de teshuvá, o arrepentimiento, que atraviesa los días que comienzan con Rosh Hashaná y culminan en Iom Kipur. “Teshuvá no significa únicamente arrepentirse de los actos negativos que cometimos durante el año que pasó, ni solamente lamentar aquello bueno que dejamos de hacer. Teshuvá significa, ante todo, volver”, explicó. Según Hamra, ese regreso implica recuperar “el punto interior y puro” de cada persona y evitar que los deseos, las emociones y las distintas atracciones de la vida se conviertan en una forma de escapar del encuentro con uno mismo. El Gran Rabino sostuvo además que durante el año las personas pueden caer en una búsqueda constante de aquello que poseen los demás y considerar que serían felices si contaran con sus talentos, recursos, posición o forma de vida. Frente a eso, afirmó que Rosh Hashaná permite alcanzar otra comprensión: “Hashem me dio todo lo que necesito para cumplir mi misión. Mis talentos, mis cualidades, mi alma, mi cuerpo, y también el entorno en el que nací y en el que transcurre mi vida”. El Gran Rabino Sergio Bergman Hamra destacó durante su mensaje por Rosh Hashaná que volver a uno mismo no implica una actitud egoísta ni aislarse de los demás, sino comprender que una persona “no necesita imitar al otro para sentirse completa”. “Hay un mundo entero dentro de mí. Hashem no me pide que sea otra persona. Me pide que sea yo: la persona que Él mismo creó”, expresó. Hamra advirtió sobre el impacto de la tecnología en la vida interior: aunque permite permanecer conectados permanentemente, esa misma posibilidad puede provocar una pérdida del vínculo con uno mismo. “Vivimos en un mundo en el que las pantallas nos acompañan sin pausa, en el que las noticias entran a nuestros hogares a toda hora, en el que las redes sociales determinan gran parte de nuestra atención y en el que muchos jóvenes crecen en una realidad donde una parte importante de la comunicación humana pasa a través de dispositivos”, sostuvo. El religioso sostuvo que el vínculo con la propia interioridad no debe finalizar en el aislamiento digital y que el acercamiento al Creador supone llevar al mundo cualidades como la misericordia y la bondad. Indicó además que la espiritualidad no implica escapar del cuerpo o abandonar la vida cotidiana, sino santificarla, una mirada que alcanza a la mesa, el hogar, el cuerpo y la familia: “Nuestra misión no es abandonar el mundo, sino elevarlo. No alejarnos del cuerpo, sino santificarlo. No huir de la vida, sino introducir en ella nuestra alma”, afirmó. Para Hamra, Rosh Hashaná ofrece la posibilidad de elegir entre construir la identidad en función de la mirada ajena o desde el vínculo interior con el Creador. “Cuando el ser humano vuelve a sí mismo, descubre su misión”, señaló, y recordó que esa misión trasciende lo individual porque cada persona es “un eslabón de una cadena” que continuará en las generaciones futuras a través de la Torá, los valores y la identidad. En su cierre, el Gran Rabino pidió que durante los días sagrados todos puedan detenerse, escuchar y volver a su alma para reconocer el regalo de haber sido creados y cumplir con fe y alegría la misión particular para la cual fuimos enviados a este mundo. “Que sea la voluntad de Hashem que, durante estos días sagrados, todos podamos detenernos, escuchar, volver a nosotros mismos y a nuestra alma pura; reconocer el enorme regalo que significa simplemente haber sido creados como seres humanos, y cumplir con fe y alegría la misión particular para la cual fuimos enviados a este mundo”, concluyó. Finalmente, deseó a la comunidad judía de la República Argentina: “¡Que seamos inscriptos y sellados en el Libro de la Vida! ¡Shaná Tová uMetuká!” Agencia NA