Drones rusos se estrellaron el lunes contra la Academia Nacional de Ciencias de Ucrania, en el casco histórico de Kiev, en el más reciente ataque mortal a plena luz del día contra la capital.
El presidente Volodímir Zelensky difundió en Telegram un video que mostraba el edificio en llamas, con un incendio de grandes dimensiones y columnas de humo saliendo por las ventanas. Los bomberos seguían trabajando en el lugar.
Un edificio en llamas y un balance provisorio
Según el primer ministro, Serguéi Koretski, había empleados dentro cuando ocurrió el impacto. “Los informes preliminares indican que una persona murió y cuatro resultaron heridas”, dijo. El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, por su parte, habló de un muerto y tres heridos.
Videos difundidos en redes mostraron lo que parece un dron de alta velocidad chocando en ángulo cerrado contra el edificio y explotando. Se vio a personas asomadas a las ventanas en busca de aire, mientras las llamas envolvían parte de la estructura.
La Academia calificó el ataque de “terror ruso” y “barbarie” contra “personas pacíficas que estaban en su lugar de trabajo”, y lo describió como un golpe a “la ciencia, la educación y la cultura ucranianas”.
El centro de Kiev suele estar bien protegido de los ataques rusos. El edificio queda cerca de la embajada de Alemania, una catedral, el teatro de la ópera y sedes gubernamentales. Las autoridades recuerdan, sin embargo, que sitios culturales, edificios oficiales y escuelas ya fueron blanco antes. A principios de este mes, un dron ruso golpeó la sede del servicio de seguridad ucraniano, el SBU.
Ataques en varias ciudades de Ucrania
La capital enfrenta un bombardeo casi permanente de drones y misiles, que llevó el conflicto a niveles de intensidad que no se veían desde poco después del inicio de la invasión en 2022. En Kiev fueron alcanzadas estaciones de servicio, la red de transporte, infraestructura de comunicaciones y edificios residenciales.
Fuera de la capital, ataques rusos mataron a cuatro personas e hirieron al menos a 19 en un centro de negocios de la ciudad central de Dnipro. En Kharkiv, en el este, hubo víctimas fatales, sin precisar su número, y varios niños heridos cuando un área residencial fue alcanzada. Según Koretski, en la región de Zhitómir, al oeste de Kiev, fue dañada una fábrica de helados, y hubo edificios residenciales afectados en Sumy, Rivne y Odesa. “El peligro persiste en muchas regiones. El enemigo intensifica su terror. Insto a los ciudadanos a no ignorar las alertas”, advirtió.
Drones más rápidos y un invierno que preocupa
En los últimos meses, Rusia empezó a emplear drones a reacción, más veloces y difíciles de interceptar que los modelos tradicionales derivados de los Shahed iraníes. La semana pasada, Zelensky volvió a pedir a sus aliados occidentales más apoyo militar, incluidos interceptores Patriot estadounidenses, capaces de derribar misiles balísticos.
El pedido llega mientras los ucranianos evalúan sus opciones ante la llegada del frío. El invierno pasado, los ataques a la infraestructura energética dejaron a la población sin electricidad ni calefacción, con temperaturas de hasta -20 grados. En una entrevista con la televisión ucraniana el domingo por la noche, Koretski no llegó a pedir que todos los habitantes de las ciudades se vayan antes del invierno, algo que calificó de “medida extrema”. Sí sugirió que las personas vulnerables busquen otro lugar donde alojarse, para no sobrecargar a los servicios de emergencia. “Si una persona vive, por ejemplo, en el piso 16 y se corta la luz, ¿por qué en ese momento, cuando los especialistas deben concentrarse en atender las consecuencias, tendríamos que ocuparnos de gente que necesita atención especial?”, planteó.
Europa discute una respuesta a los ataques híbridos
Mientras tanto, ministros de Defensa europeos debatieron si el bloque necesita su propio mecanismo de emergencia, al estilo de la OTAN, para coordinar la respuesta a los “ataques híbridos” de Rusia. Los gobiernos europeos sostienen que Moscú intensifica su campaña de sabotaje e injerencia contra los países que apoyan a Ucrania, mientras sus tropas tienen dificultades para avanzar en el frente, más de cuatro años después del inicio de la invasión a gran escala.



