Hay comidas que no necesitan demasiados ingredientes para convertirse en un clásico. El sándwich de jamón y queso es uno de esos ejemplos: dos rodajas de pan, unas fetas de jamón cocido, queso y una sartén caliente alcanzan para resolver una comida en pocos minutos.
Sin embargo, la chef española Samantha Vallejo-Nágera tiene un pequeño truco para llevarlo un paso más allá. En lugar de limitarse a tostar el pan, propone pintarlo con manteca derretida antes de cocinarlo. La preparación busca conseguir un exterior más dorado y sabroso, mientras el queso se funde en el interior y el jamón toma temperatura.
El truco de la chef para mejorar el sándwich
La receta de Samantha Vallejo-Nágera utiliza pan de molde integral, jamón cocido, un queso que funda bien y manteca derretida.
El primer paso consiste en pincelar o untar las caras exteriores del pan con la manteca previamente derretida. Después se coloca el queso sobre una de las rebanadas, se agrega el jamón cocido y se cierra el sándwich.

La clave está en llevarlo a una plancha o sartén caliente, pero sin cocinarlo a una temperatura excesivamente alta. Mientras el pan comienza a dorarse, el calor permite que el queso se derrita y que la manteca se integre en la superficie. Una vez que un lado queda tostado, hay que darle la vuelta para terminar la cocción del otro.
El resultado es un sándwich con pan dorado y crujiente por fuera, queso fundido y jamón caliente en el interior.
Por qué la manteca cambia el resultado
La manteca cumple una función sencilla: ayuda a que la superficie del pan tome color y aporta sabor y una textura más crujiente durante la cocción. Por eso, el truco no requiere agregar una salsa complicada ni modificar el relleno. El cambio está en la forma de cocinar el pan.
También es importante evitar cocinarlo demasiado rápido. Si la sartén está excesivamente caliente, el exterior puede dorarse antes de que el queso alcance a fundirse. La idea es conseguir que el pan quede tostado al mismo tiempo que el interior alcanza una textura cremosa.
Cómo preparar el sándwich de Samantha Vallejo-Nágera
Para hacerlo en casa, primero hay que derretir un poco de manteca y untarla sobre las caras exteriores del pan.
Después se coloca el queso, se suma el jamón cocido y se cierra el sándwich. Se cocina sobre una plancha o sartén caliente hasta que la primera cara quede dorada.
Luego se da vuelta y se repite el procedimiento del otro lado. El objetivo es retirarlo cuando el pan esté bien tostado y el queso completamente fundido. Así, un sándwich cotidiano puede convertirse en una preparación más crujiente, dorada y sabrosa sin sumar demasiados ingredientes.



