Las albóndigas son uno de los platos más tradicionales de la cocina casera y admiten infinidad de versiones. En esta oportunidad, la chef Samantha Vallejo-Nágera reveló el truco que utiliza para potenciar el sabor de la salsa sin complicar la preparación.
Su receta incorpora 25 gramos de jamón cocido al sofrito y 200 ml de caldo de carne, dos ingredientes que aportan profundidad y jugosidad. El resultado es un plato listo en unos 35 minutos, ideal para dos personas.
Cómo hacer las albóndigas de Samantha Vallejo-Nágera
Ingredientes
- 250 g de carne picada de cerdo
- 25 g de jamón cocido en cubitos
- 1 diente de ajo picado
- 3 cucharadas de leche
- ½ cebolla picada muy fina
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- Unas hebras de azafrán
- 50 ml de vino blanco
- 150 ml de tomate rallado natural
- 200 ml de caldo de carne
- Harina de trigo para rebozar
- Aceite de oliva
- Sal, a gusto
El paso a paso
- Preparar el sofrito: dorar el ajo en una olla con aceite de oliva, incorporar la cebolla y cocinar hasta que quede transparente. Agregar el jamón cocido y saltear un minuto.
- Sumar los condimentos: añadir el pimentón y el azafrán, mezclar rápidamente y desglasar con el vino blanco. Dejar evaporar el alcohol.
- Agregar el tomate: incorporar el tomate rallado y cocinar a fuego bajo hasta que la salsa reduzca y concentre el sabor.
- Formar las albóndigas: mezclar la carne picada con una pizca de sal, el ajo y la leche. Formar bolitas del tamaño de una nuez y pasarlas ligeramente por harina.
- Freírlas: dorarlas en aceite caliente durante unos minutos y retirarlas sobre papel absorbente.
- Cocinar en la salsa: verter el caldo de carne en el sofrito, llevar a hervor y agregar las albóndigas. Cocinar a fuego medio-bajo durante 20 minutos, removiendo la cazuela con suavidad.

Con qué acompañarlas
Estas albóndigas en salsa combinan muy bien con distintas guarniciones:
- Papas fritas o al horno.
- Arroz blanco.
- Puré de papas.
- Pan crocante, ideal para aprovechar la salsa.
El secreto de Samantha Vallejo-Nágera está en un sofrito bien cocido y en el aporte del caldo de carne, que vuelve la salsa mucho más sabrosa sin necesidad de recurrir a ingredientes complejos.




