Aunque muchas personas creen que los gatos toman más agua cuando tienen sed, un cambio repentino en su consumo puede ser una señal que conviene observar. Según la veterinaria Sandra C. Mitchell, el aumento de la ingesta de líquidos puede estar relacionado con diferentes factores, desde el clima, la alimentación, y hasta algunas enfermedades.
La especialista, veterinaria y diplomada por la American Board of Veterinary Practitioners (ABVP), explicó en PetMD que un cambio en los patrones habituales de consumo de agua puede ser motivo de preocupación, en especial cuando no existe una causa temporal que lo justifique.
Qué significa que un gato tome más agua de lo habitual
La veterinaria Sandra C. Mitchell explica que lo importante no es solamente cuánto líquido toma un gato, sino si hubo un cambio respecto de su comportamiento habitual.

En promedio, los gatos consumen alrededor de unos 120 ml de agua por cada 2,3 kg de peso corporal al día, aunque la cantidad puede variar según el tamaño, la actividad y el tipo de alimentación.
En la práctica, conviene prestar atención cuando:
- el gato comienza a visitar el recipiente con mayor frecuencia;
- es necesario rellenar el agua varias veces al día;
- aparecen grumos de orina más grandes o abundantes en la caja;
- el aumento de consumo se mantiene durante varios días.
Por eso, observar los hábitos cotidianos puede ayudar a detectar cambios antes de que aparezcan otros síntomas.
Por qué un gato puede tomar más agua
No siempre existe una enfermedad detrás de un aumento en el consumo de líquidos. Mitchell señala que la alimentación y las condiciones ambientales también pueden modificar la cantidad de agua que toma un gato. Sin embargo, algunas causas que requieren atención veterinaria pueden ser:
- Enfermedad renal, especialmente en gatos mayores.
- Diabetes, que puede provocar más sed y más cantidad de orina.
- Hipertiroidismo.
- Enfermedades hepáticas.
- Infecciones urinarias.
La especialista destaca que cuando el aumento de la sed aparece junto con pérdida de peso, menor apetito o cambios de comportamiento, es recomendable solicitar una consulta veterinaria.




