Lucas tenía 17 años cuando sufrió una grave lesión en la rodilla durante una clase de educación física en una escuela técnica de Hurlingham. Tuvo que ser operado y quedó con secuelas físicas y psicológicas permanentes.
Aunque la Provincia de Buenos Aires y la compañía aseguradora intentaron desligarse de la responsabilidad y sostuvieron que se había tratado de un accidente imprevisible, la Justicia consideró que el estado de la cancha no estaba en condiciones.
Ahora, la Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo de San Martín confirmó la indemnización y dejó establecido que el joven deberá recibir $13.099.400, más intereses, por los distintos daños provocados por el accidente.
El accidente ocurrió durante una clase de educación física
Según surge del expediente, el joven se encontraba en sexto año de la Escuela Secundaria Técnica N° 1 y participaba de una actividad de fútbol supervisada por el profesor. En un momento, mientras corría por el terreno, cayó y se golpeó la rodilla.
El adolescente comenzó a gritar y un profesor lo asistió. El docente contó que el chico no podía apoyar la pierna. Inmediatamente avisó a las autoridades de la escuela y a la madre del alumno, que fue hasta el colegio para retirarlo.

El joven fue atendido inicialmente por el traumatismo de rodilla y posteriormente los estudios detectaron un desgarro de menisco y una lesión del ligamento cruzado anterior.
Finalmente, el 17 de marzo de 2016 tuvo que ser sometido a una operación.
Un compañero declaró ante la Justicia y, según su testimonio, la cancha “no estaba en condiciones óptimas”, ya que tenía desniveles y piedras.
La lesión le dejó una incapacidad física y psicológica
Con el paso de los años, las pericias determinaron que el accidente había dejado secuelas permanentes.
El perito médico estableció una incapacidad anatomofuncional del 12% por la lesión de la rodilla, a la que sumó un 3% por daño estético.
A esto se agregó la evaluación psicológica. La perito determinó que el joven presentaba “un trastorno adaptativo con ansiedad y estado de ánimo depresivo” relacionado directamente con el accidente y estableció una incapacidad psíquica del 20%.

También tuvo en cuenta que el joven tenía apenas 17 años cuando ocurrió el accidente y no pudo volver a jugar ni al fútbol ni al rugby. Según la documentación incorporada al expediente, estuvo fichado en un club hasta el 2015, pero no registró actividad posterior al accidente.
Por este concepto, la Justicia fijó $8.750.000 por “incapacidad psicofísica sobreviniente”.
Cuánto dinero recibirá por el accidente
Además de la incapacidad, el fallo confirmó otros rubros indemnizatorios.
Por el tratamiento psicológico se reconocieron $2.324.400, mientras que por el tratamiento kinesiológico se establecieron $125.000. La Justicia consideró que ambos tratamientos eran necesarios y que no implicaban una doble indemnización junto con el daño psicológico y físico.
A eso se sumaron $1.500.000 por daño moral y $400.000 por gastos de farmacia, asistencia médica, estudios, enfermería y traslados.
De esta manera, la suma de todos los rubros alcanza los $13.099.400, calculados a valores actuales al momento de la sentencia de primera instancia.
La cifra, además, deberá incrementarse con los intereses establecidos por la Cámara: un 6% anual desde el accidente hasta la sentencia de primera instancia y, desde el 16 de julio de 2025 hasta el efectivo pago, la tasa pasiva más alta del Banco Provincia para depósitos a 30 días.




