Sol Abraham y Yipio fueron las personas que más lejos llegaron en Gran Hermano 2026 (Telefe). La primera ganó el juego y no solo obtuvo una vivienda prefabricada, también se llevó 70 millones de pesos que supuestamente repartirá con los fans, según comentó en una entrevista.

La comediante uruguaya tampoco se fue con los brazos vacíos. Si bien ya había ganado una casa en un desafío, ahora le dieron otra. Además, le entregaron un cheque por 20 millones de pesos.

Tras 174 días de convivencia extrema, la tucumana se consagró con el 51.8% de los votos del público. En una definición apasionante, su rival obtuvo el 48.2%. De este modo, y luego de diecinueve años, una mujer volvió a alzar el trofeo.

Sol Abraham gritó
Sol Abraham gritó "jaque mate" antes de apagar las luces de la casa de Gran Hermano (Foto: captura Telefe)

Mientras se especula que Abraham se sumará a MasterChef Celebrity, Yipio ya regresó a Uruguay, donde fue recibida por varios fanáticos y su mamá Laura, quien atravesó varios problemas de salud en los últimos tiempos.

La próxima edición del reality estaría pactada para fines de 2027, con participantes completamente desconocidos, como en los viejos tiempos.

Yipio, la uruguaya que se ganó el corazón de los argentinos. (Foto: Telefe)
Yipio, la uruguaya que se ganó el corazón de los argentinos. (Foto: Telefe)

Así atacaron a Sol Abraham en la final de “Gran Hermano 2026″

El triunfo de Sol Abraham en la final de Gran Hermano 2026 (Telefe) despertó críticas feroces en las redes sociales, donde muchos usuarios hablaron de “fraude” y “arreglo”.

El enojo también se trasladó a quienes asistieron a los estudios de Martínez, y en las últimas horas se viralizó un video que no salió al aire.

Apenas bajó del remis, la tucumana fue atacada con gritos e insultos, y hasta le tiraron agua. “Acomodada. Acomodada”, corearon varias personas, que vieron su consagración como una estafa, ya que meses atrás fue expulsada por deshonrar el juego.

“Gracias por invitarme y por permitirme ver ese ojo y saber que estaba en el lugar correcto, jugando al mejor ajedrez de toda mi vida. No puedo creer que todo el esfuerzo y sacrificio valieron la pena. Estoy muy feliz. Jaque mate”, se le escuchó decir antes de apagar las luces de la casa más famosa del país.