Selena Gomez explicó que sus condiciones de salud y medicamentos le impiden atravesar un embarazo natural (REUTERS)

Selena Gomez volvió a hablar sobre su deseo de formar una familia y explicó que sus condiciones de salud le impiden atravesar un embarazo natural.

La cantante y actriz, de 34 años, no puede atravesar un embarazo natural debido a sus tratamientos y medicamentos, según explicó a Vanity Fair.

Abordó el tema durante la 12.a edición del Fast Company Innovation Festival, realizado en Nueva York, donde también se refirió a sus proyectos empresariales y a la salud mental.

La artista convive con lupus eritematoso sistémico, una enfermedad autoinmune que puede comprometer distintos órganos, recibió un trasplante de riñón en 2017 como consecuencia de las complicaciones asociadas a la enfermedad, y según Vanity Fair, en 2024 el lupus se encontraba en remisión y el órgano trasplantado funcionaba correctamente.

La actriz señaló a la adopción y la gestación subrogada como alternativas para ser madre que enfrentan estigma social (REUTERS)

Durante su reciente aparición pública, la actriz también mencionó otras posibilidades para convertirse en madre, entre ellas la adopción y la gestación subrogada. Según señaló, estas alternativas todavía están atravesadas por cierto estigma social.

Por qué el lupus requiere una evaluación especial antes del embarazo

El lupus puede presentar manifestaciones muy diferentes de una persona a otra. El Dr. Simone Parisi, director de la Unidad de Reumatología del Hospital Universitario Città della Salute e della Scienza de Turín, explicó a Vanity Fair que la enfermedad puede comprometer la piel, las articulaciones y distintos órganos internos, entre ellos los riñones.

Una de las manifestaciones más relevantes es la nefritis lúpica, que afecta la función renal. En situaciones graves puede producir un deterioro grave de los riñones y, en algunos pacientes, llevar a la necesidad de un trasplante.

La nefritis lúpica compromete la función renal y representa una de las manifestaciones graves de la enfermedad autoinmune (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por esa variedad, el nivel de riesgo asociado con un embarazo tampoco es igual para todas las mujeres con lupus. Según el Dr. Parisi, una paciente cuya enfermedad afecta principalmente las articulaciones atraviesa una situación diferente de aquella que presenta antecedentes de compromiso renal o cerebral.

La importancia de alcanzar la remisión

Antes de buscar un embarazo, uno de los principales objetivos médicos es conseguir que la enfermedad permanezca controlada y estable. Para el experto, la remisión no significa que el lupus desaparezca, sino que los órganos y sistemas afectados se encuentran bajo control.

La evaluación incluye el estado clínico de la paciente y los análisis de laboratorio. Los especialistas también utilizan herramientas específicas para determinar la actividad de la enfermedad, considerando factores como la presencia de artritis, lesiones cutáneas o alteraciones en el hemograma.

Selena Gomez contó que la artritis vinculada al lupus le provoca dolor en los dedos y dificultades para realizar tareas cotidianas (REUTERS)

En una paciente en remisión, explicó el especialista a Vanity Fair, no deberían existir manifestaciones orgánicas ni cambios relevantes en los estudios de laboratorio. Además, el tratamiento debe permitir mantener la enfermedad controlada sin recurrir a dosis elevadas de cortisona.

El embarazo puede desencadenar un brote

Incluso cuando el lupus se encuentra controlado, la gestación puede modificar el equilibrio de la enfermedad. “Un embarazo en una paciente con lupus puede provocar una reactivación de la enfermedad”, afirmó el Dr. Parisi a Vanity Fair. Esta reactivación recibe el nombre de brote.

El riesgo depende de distintos factores, entre ellos la actividad del lupus, su agresividad y los órganos comprometidos. Por ese motivo, el especialista considera fundamental realizar un asesoramiento prenatal antes de buscar un embarazo.

La gestación en una paciente con lupus puede provocar un brote o la reactivación de la enfermedad (Imagen Ilustrativa Infobae)

La situación puede adquirir mayor complejidad cuando existe una afectación orgánica importante. Señaló que una paciente con compromiso renal o cerebral y una actividad elevada de la enfermedad puede enfrentar un riesgo muy alto, incluso para su propia vida. También deben analizarse los tratamientos necesarios para controlar el lupus y su compatibilidad con la gestación.

Los medicamentos también forman parte de la planificación

El tratamiento constituye otro elemento central de la evaluación. Entre las terapias mencionadas por Parisi aparecen la cortisona, la hidroxicloroquina y determinados fármacos biológicos, utilizados para intervenir sobre vías inflamatorias específicas.

No todos los medicamentos pueden emplearse de la misma manera durante el embarazo. Por eso, la planificación requiere revisar cada tratamiento y determinar cuáles pueden mantenerse.

El especialista explicó a Vanity Fair que existen terapias compatibles con la gestación y que el objetivo médico consiste en controlar la enfermedad reduciendo los riesgos.

Los controles médicos para pacientes con lupus estable se efectúan cada cuatro a seis meses debido a la naturaleza impredecible del cuadro (REUTERS)

La evolución tampoco puede anticiparse con absoluta precisión. El Dr. Parisi detalló que el lupus es una enfermedad impredecible y que todavía no existe una forma certera de determinar cuánto durará una fase de remisión o qué pacientes podrían desarrollar una enfermedad más agresiva.

El seguimiento continúa incluso cuando la enfermedad permanece estable. Según el especialista, una persona en esa situación suele ser evaluada cada cuatro a seis meses, aunque la frecuencia depende de la complejidad del cuadro y de los órganos afectados.