Durante la primavera, además del aumento de las temperaturas, es común ver pelusas amarillas en las veredas de distintas zonas de la Argentina. Si bien pueden parecer inofensivas, a muchas personas les provocan irritación y estornudos.
Estas pelusas se tratan de pequeñas fibras desprendidas de los frutos del plátano de sombra, una especie muy recurrente en el arbolado de la Ciudad de Buenos Aires y distintas zonas del país.
Qué son las pelusas amarillas que aparecen en las veredas
Según explica el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, los frutos del plátano son estructuras redondas que pasan de un color verde a pardo y, finalmente, adquieren un tono amarillento antes de desprenderse de los árboles.

Al desarmarse esas bolitas, se desprenden pequeños pelos o fibras que quedan acumulados alrededor de los árboles y son transportados fácilmente por el viento, esparciéndose por las veredas de la ciudad.
De esta manera, durante distintos momentos del año es posible observar montículos de estas pelusas sobre veredas, cordones y calles, además de varias partículas suspendidas en el aire.
Este fenómeno natural está vinculado con el ciclo del árbol y, por sí solo, no significa que exista ningún tipo de problema con el ejemplar.
Por qué las pelusas del plátano pueden hacerte estornudar
Una de las principales particularidades de estas fibras es que, como son pequeñas y livianas, pueden ingresar con facilidad en la nariz o entrar en contacto con los ojos y la garganta.
De acuerdo con el Jardín Botánico de la Ciudad, la pelusa que se desprende de los frutos puede producir una irritación mecánica en las mucosas respiratorias, empeorando cuadros de rinitis que ya existían previamente.
En esa misma línea, un estudio publicado en Clinical & Experimental Allergy detectó que las fibras del plátano pueden quedar suspendidas en el aire y ser inhaladas. Según los investigadores, estas partículas pueden funcionar como un irritante de las vías respiratorias.
Sin embargo, esto no significa necesariamente que la pelusa provoque una alergia por su propia cuenta. El plátano, además, libera polen, un elemento diferente que puede generar una respuesta alérgica en personas sensibles.

De esta manera, si durante la primavera empezás a estornudar, sentir picazón o irritación al pasar por debajo de estos árboles, las diminutas fibras que flotan en el aire podrían ser una de las causas.




