Más de 350 escritores e intelectuales de todo el mundo, entre ellos Fernando Savater, Margo Glantz y Santiago Kovadloff, firmaron un manifiesto en repudio al veto a la escritora argentina Ariana Harwicz (Foto: Luis Miguel Añón)

Más de 350 escritores, intelectuales y figuras de la cultura firmaron un manifiesto en defensa de la escritora argentina Ariana Harwicz, a quien el Festival Internacional de Arte, Literatura y Humanidades Cultur Alh de Granada excluyó de su programación por oponerse al boicot cultural a Israel. Entre los firmantes figuran los escritores argentinos María Negroni, Ana María Shua, Cecilia Szperling, Juana Libedinsky, Federico Andahazi y Pola Oloixarac, el filósofo Santiago Kovadlof , la diputada nacional Sabrina Ajmechet, la socióloga Graciela Romer, el actor Federico D’ Elía, el ex ministro de Cultura Pablo Avelluto y el ex jefe de gobierno de Buenos Aires Jorge Telerman. También respaldan el comunicado Fernando Savater, Margo Glantz y Santiago Roncagliolo, entre otros autores hispanoparlantes. En paralelo, el escritor irlandés John Banville —Premio Booker y Premio Princesa de Asturias, una de las figuras centrales del festival, anunciado primero en el cartel original— anunció que declinaba su invitación en solidaridad con Harwicz.

El texto sostiene que “ningún escritor debería ser excluido de un encuentro cultural por sus posiciones públicas” y que defender la libertad de expresión solo para quienes piensan igual “no es defenderla: es sustituir la confrontación libre de ideas por la selección ideológica”. La polémica estalló el viernes pasado, cuando trascendió que la charla de Harwicz —titulada Oponerse al mundo y prevista para el 26 de septiembre— había sido cancelada. Banville tenía previsto participar en el festival granadino y en Cosmopoética, en Córdoba, en el marco de la gira de promoción de su nueva novela Los infinitos.

Entre los más de 350 firmantes aparecen además la poeta Piedad Bonnett, las escritoras Ana María Shua, Valeria Correa Fiz, Karina Sainz Borgo. También adhirieron el escritor Andrés Trapiello, la dirigente política Cayetana Álvarez de Toledo, el novelista Rodrigo Blanco Calderón, y los periodistas españoles Iñaki Ellacuría y Emilia Landaluce, entre otros. El manifiesto defiende el pluralismo y rechaza que las posiciones públicas de un autor justifiquen su exclusión de un espacio cultural. “Sin libertad para disentir, no hay pensamiento. Sin pluralismo, no hay cultura”, afirman los firmantes. El texto también expresa preocupación porque palabras de Harwicz habrían circulado “descontextualizadas”, y advierte que “la discrepancia política, por profunda que sea, no justifica la tergiversación, la descalificación personal ni la estigmatización”.

La exclusión, motivada por presiones de grupos universitarios

Las organizadoras del festival, Patricia Escalona y Ana Gallego Cuiñas, explicaron que una carta de la Red Universitaria por Palestina de Granada fue el detonante de la cancelación. El grupo temía protestas en la plaza de las Pasiegas, donde estaba prevista la conversación entre Harwicz y Jesús Ortega. En el mensaje remitido a la autora, las organizadoras señalaron que sus “posicionamientos públicos sobre Israel, Gaza y el boicot cultural” eran “difícilmente conciliables” con los compromisos adoptados por la Universidad de Granada respecto a Gaza. Ariana Harwicz rechazó esa caracterización. “Yo nunca hice declaraciones de odio. Yo iba a hablar de literatura. Me reducen a mis opiniones humanitarias, políticas o a mi procedencia. Están discriminándome”, dijo la autora, que es finalista del Booker Internacional 2018 y cuyas novelas cuentan con numerosas traducciones y adaptaciones cinematográficas. Agregó: “Hoy en día se está naturalizando purgar. Quieren fuera de la cultura a todos los judíos y a todos los que no piensen que hay que censurarlos”.

John Banville, novelista irlandés, ganador del Premio Booker en 2005, declinó participar del encuentro literario de Granada, España

Horas antes de la difusión del manifiesto, siete participantes del festival publicaron una nota en Instagram en respaldo a la exclusión. El texto, firmado por Rita Laura Segato, Lina Meruane, Sabina Urraca, Gabriela Wiener, María Fernanda Ampuero, Brenda Navarro y Ángelo Néstore, sostuvo que Harwicz había negado la existencia del genocidio en Gaza y descalificado a quienes denuncian las acciones del Estado de Israel. El manifiesto de los 350, sin embargo, cuestionó esas acusaciones y advirtió que varias declaraciones de la autora habrían sido sacadas de contexto. Una lectura de sus manifestaciones públicas indica que Harwicz defendió la legitimidad del Estado de Israel y criticó el activismo antiisraelí, pero no se encuentra en sus palabras ningún aval explícito al genocidio.

La Universidad de Granada rechazó la cancelación; el Cervantes, en silencio

La Universidad de Granada, que figura como co-organizadora del festival, se desmarcó de la decisión. “Una universidad pública debe ser un espacio abierto al pensamiento crítico, al contraste de ideas y a la expresión de posiciones plurales, también cuando estas resultan discrepantes o controvertidas”, afirmó en un comunicado. El Instituto Cervantes, en cambio, optó por no pronunciarse, aunque su director, Luis García Montero, mantiene su participación en la programación. Acción Cultural Española y el Ayuntamiento de Granada tampoco se han manifestado.

El embajador argentino en España, Wenceslao Bunge Saravia, remitió una carta a la Universidad de Granada en la que expresó su preocupación y reclamó una declaración de desagravio. A su juicio, el episodio crea “un antecedente de especial gravedad que no puede naturalizarse” en una institución pública. La Federación de Comunidades Judías de España expresó su “absoluta condena” por la exclusión, y el Foro Argentino contra el Antisemitismo advirtió de que “el debate cultural no puede convertirse en un mecanismo de exclusión por motivos políticos o identitarios”.