Redacción Medioambiente, 21 sep (EFE).- El secretario ejecutivo de la ONU para el Cambio Climático, Simon Stiell, ha reclamado este lunes a las grandes empresas tecnológicas mayor compromiso e implicación contra el cambio climático porque la inteligencia artificial (IA) es una "gran consumidora de energía".

El mandatario ha señalado que la IA está aumentando la contaminación generada por el carbón, el petróleo y el gas —que calientan el planeta— y que dispara los costes energéticos para los hogares y las empresas, en su discurso inaugural en la Cumbre de Aceleración Industrial del Acelerador de la Transición Industrial, celebrada en Nueva York.

Los líderes del sector de la IA, ha dicho, "se encuentran ahora en terreno pantanoso" porque "se están hundiendo profundamente en lo que se refiere al apoyo público".

"Los gigantes tecnológicos deben empezar a demostrar por qué los beneficios de la IA superan sus costes disparados", ha insistido.

Además, en este sentido, ha reclamado a las tecnológicas un mayor compromiso climático porque "si la inteligencia artificial es capaz de resolver un problema matemático de 90 años de antigüedad en cuestión de días, puede hacer mucho más ante los principales retos climáticos".

Especialmente para aprovechar esfuerzos en mejora de sistemas de alerta temprana para desastres climáticos o acelerar la eficiencia de la red eléctrica.

Stiell ha hecho especial hincapié también en la importancia de las energías renovables, pues han evitado "gastar casi medio billón de dólares en combustibles fósiles".

Y ha destacado que el año pasado, la capacidad renovable añadida alcanzó un máximo histórico con 693 gigavatios: "Eso supone más de la mitad de la capacidad eléctrica instalada de todo Estados Unidos".

El mandatario ha apuntado que la energía limpia ha significado una inversión "extraordinaria" de más de 2 billones de dólares solo el año pasado, impulso del empleo y crecimiento en todo el mundo.

El objetivo del uso de las renovables es el de acabar con los combustibles fósiles, ha recordado.

"Cualquier líder que se tome en serio la lucha contra la inflación, la construcción de economías sólidas y la protección de sus ciudadanos debe comprometerse seriamente a reducir el uso de los combustibles fósiles que calientan el planeta y que están impulsando esta crisis climática, así como a fomentar la resiliencia", ha declarado.

Asimismo ha resaltado que en la primera mitad de año, un total de 19 proyectos de descarbonización alcanzaron la decisión final de inversión en el primer semestre, con una inversión conjunta estimada de 43.000 millones de dólares.

Stiell ha comentado que el objetivo de limitar el aumento de la temperatura global 1,5 grados durante este siglo es "lo que exige la ciencia, lo que han acordado las naciones y lo que resulta esencial para proteger a todas las personas y a todas las economías".

Algo que, en realidad, es imposible, ha advertido: "Ya es seguro que se superará ese límite, al menos temporalmente".

Sin embargo, ha subrayado que "la cooperación impulsada por la ONU y los esfuerzos nacionales" han reducido el aumento previsto de la temperatura global de más de 4 grados a 2,6 grados.

"Supone un progreso innegable, aunque insuficiente para evitar una catástrofe", ha lamentado.

Stiell ha elogiado que la presidencia turca de la próxima Conferencias de las Parte (COP31), que se celebrará en Turquía, haya establecido como objetivo que la electricidad alcance el 35 % del consumo energético mundial para 2035.

"Conseguir que casi 200 países se pongan de acuerdo en cada palabra es increíblemente difícil, pero igualmente increíblemente importante", ha ponderado.

Y ha asegurado que ninguna COP "por sí sola" puede resolver la crisis global, "pero cada una de ellas supone un avance significativo".

"Las negociaciones de la COP31 pueden contribuir a acelerar la aplicación de las medidas: potenciando unas instituciones más sólidas y una transferencia de tecnología más rápida, mejorando el flujo y el acceso a una financiación de mayor calidad, y ayudando a los países en sus propias transiciones justas", ha aseverado. EFE