Los votantes suizos descartaron mayoritariamente una propuesta para endurecer la política de neutralidad que ha mantenido el país desde 1848. La iniciativa, respaldada por un partido populista de derecha, buscaba limitar al Gobierno a la hora de unirse a las sanciones contra países en conflicto y prohibir la cooperación con alianzas militares como la OTAN, a menos que el país fuera atacado.