Susana Giménez volvió a mostrarse en público en una noche especial en el Teatro Colón. La diva fue este martes 15 de septiembre hasta el histórico teatro porteño para ver Principio de éxtasis, el espectáculo de Julio Bocca, invitación que surgió de manera espontánea apenas días antes, en medio de una comida en Loro Negro, el restaurante que tiene Humberto Tortonese, donde el bailarín se cruzó con ella y la invitó para que asistiera a la función.
La conductora estuvo el pasado viernes 11 de septiembre en ese espacio gastronómico cuando Bocca apareció a último momento y le extendió la invitación de manera directa. La conductora decidió aceptar y acompañarlo en su presentación en el emblemático escenario de Buenos Aires.
La llegada de la diva al Colón no pasó desapercibida. Vestida con un tapado de piel estampado animal print y botas altas negras, caminó por los alrededores del teatro rodeada de fotógrafos y curiosos que se acercaron para verla en persona.
Una fan que se encontraba en el lugar decidió transmitir el encuentro en vivo a través de Instagram. En el video que la seguidora compartió con sus seguidores, se la ve posar junto a la conductora con una sonrisa contenida, en un gesto que buscaba mostrar calma frente a la cámara. Sin embargo, las fotografías tomadas en simultáneo por los fotógrafos presentes revelan una escena distinta: la misma joven, con el teléfono todavía en la mano y reflejado en su rostro, se la observa a los gritos, con una expresión de emoción que contrasta por completo con la pose contenida que mostró en su transmisión en vivo. Esa diferencia entre lo que se ve en el video y lo que registran las fotos se convirtió en el detalle más llamativo de la cobertura fotográfica de la noche.

La emoción de la fan resultó, en definitiva, uno de los puntos centrales de la salida de la diva al teatro, un ejemplo de la reacción que genera su presencia entre el público que la sigue desde hace décadas.
Un día antes al ser consultada por la prensa, Susana también se refirió a su vínculo con Mirtha Legrand, quien recibió el alta médica el domingo 13 de septiembre tras permanecer casi una semana internada en el Sanatorio Mater Dei por un cuadro de bronquitis. La conductora, de 99 años, se retiró del centro de salud de Recoleta y regresó a su casa de la avenida del Libertador, donde continuará la recuperación indicada por los médicos.
El parte médico oficial, firmado por el director del sanatorio, Enrique Echagüe, había confirmado el alta y agradecido el acompañamiento recibido durante la internación. Horas más tarde, la familia Legrand-Tinayre difundió un segundo comunicado en el que destacó “el alto grado de profesionalismo y la excepcional calidad humana” del cuerpo médico que atendió a la diva, entre ellos el doctor Guillermo Semeniuk.
En ese contexto, Giménez confirmó que habló recientemente con Legrand y contó que la notó bien, en un tono que buscó despejar cualquier inquietud sobre el estado de ánimo de su colega tras el episodio de salud. Según su relato, ambas mantuvieron una charla extensa, de aproximadamente una hora de duración, en la que repasaron distintos temas.
Sobre el contenido específico de esa conversación, la diva de los teléfonos no dio demasiados detalles, aunque sí deslizó que existen varios proyectos laborales en danza. La conductora prefirió mantener la cautela y no adelantó de qué se trataría cada una de esas propuestas, un comportamiento habitual en ella cuando se trata de anticipar futuros compromisos profesionales antes de tener información confirmada para comunicar.
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