
Apasionada de la ópera, Tamara Falcó ha hecho un hueco en su apretada agenda profesional para asistir este miércoles con su marido Íñigo Onieva a la apertura de la temporada 2026/2027 en el Teatro Real, protagonizada por una de las representaciones más famosas del italiano Giacomo Puccini, 'Manon Lescaut'. Una inauguración que en esta ocasión ha estado presidida en solitario por el Rey Felipe VI al estar la Reina Letizia en Bélgica con motivo del Día Internacional de la Investigación contra el Cáncer, y en la que la marquesa de Griñón ha acaparado todos los flashes en una cita que tampoco se han querido perder personalidades como su hermano Carlos Falcó con su mujer Amparo Corsini; los duques de Huéscar Sofía Palazuelo y Fernando Fitz-James Stuart; o Carmen Lomana entre otros.
Volviendo a la colaboradora de 'El Hormiguero', Tamara ha dado una nueva lección de elegancia con un favorecedor diseño de su propia colección 'TFP by Pedro del Hierro' en uno de los colores de la temporada, un teja rojizo, y un potente efecto tipazo gracias a su corte imperio con escote en uve, su falda ligeralmente evasé, y su manga larga semitransparente con puño cerrado elástico. Un vestido otoñal de invitada perfecta que es pura inspiración y que la socialité ha combinado con sandalias doradas de tacón y un pequeño bolso cuadrado de asa corta en azul marino.
Al margen de su aplaudido look, la hija de Isabel Preysler -que en esta ocasión no ha asistido al estreno en el icónico teatro madrileño- se ha convertido en la protagonista de la cita cultural de la semana en la capital por las anécdotas que ha vivido tanto a su llegada a la ópera como una vez terminado al espectáculo. Y es que mientras hacía cola para entrar al recinto derrochando sonrisas y complicidad con Íñigo, del que está tan enamorada como el primer día después de 3 años de matrimonio, una señora la ha confundido con su hermana Chabeli Iglesias y ha empezado a gritarle "¡Chabeli, Chabeli!"; una confusión que la marquesa se ha tomado con mucho sentido del humor y que incluso le ha arrancado una carcajada.
A su salida, cuando de la mano de su marido ha reconocido que no había felicitado a Julio Iglesias -con el que tiene una maravillosa relación y al que llama 'tío Julio'- en su 83 cumpleaños este 23 de septiembre porque "no sabía que era su cumple", Tamara ha vivido un momento 'tierra trágame' cuando se le ha caído una de sus sandalias mientras caminaba por el suelo empedrado, caminando algunos pasos descalza sin inmutarse y demostrando sus tablas ante las cámaras mientras confesaba lo "contentos" que están tras el nacimiento de su nuevo sobrino, el primer hijo de Alejandra Onieva y el actor Jesse Williams. "Muy bien, todo bien, muchas gracias. Todos muy contentos" ha expresado con una inmensa sonrisa antes de recuperar su zapato.




