
El cruce entre reggae y orquesta marcó el final de la sexta edición del Festival Internacional de Música de Bariloche (FIMBA), que durante cinco días reunió en Bariloche una programación de 25 conciertos en seis escenarios, con artistas argentinos, latinoamericanos y formaciones locales.
El cierre tuvo lugar el domingo en el Teatro La Baita, con un tributo sinfónico a Bob Marley. Fidel Nadal, Chelo “Zimbabwe” y Gonzalo Cappagli compartieron las voces con la banda Small Axe y la Camerata de la Orquesta Filarmónica de Río Negro, dirigida por el chileno Marko Sanfelices.
La propuesta llevó canciones como “Stir It Up”, “Waiting in Vain”, “Get Up, Stand Up”, “Exodus” y “Three Little Birds” a un formato que combinó la base rítmica del reggae con arreglos para cuerdas. El concierto concluyó la edición 2026 del encuentro organizado por la Secretaría de Cultura de Río Negro.

El tributo al músico jamaiquino condensó la apuesta del festival: en cinco jornadas convivieron repertorios de Johannes Brahms, Dmitri Shostakóvich y King Crimson con el chamamé de Chango Spasiuk, el flamenco de Alba Carmona, el choro brasileño de Hamilton de Holanda, la canción latinoamericana y el tango.
La Orquesta Filarmónica de Río Negro (OFRN) tuvo un papel central en esa programación. Sus músicos participaron de conciertos de cámara y acompañaron a invitados en propuestas que unieron distintos lenguajes. El recorrido incluyó el Teatro La Baita, la Catedral Nuestra Señora del Nahuel Huapi, Puerto San Carlos, la Biblioteca Sarmiento, el Camping Musical Bariloche y el auditorio del INVAP.
La apertura estuvo a cargo de cerca de cien intérpretes de entre 9 y 15 años de la Orquesta Infantil Argentina de Fundación SOIJAr, que presentó obras de Georges Bizet, Camille Saint-Saëns, Arturo Márquez y Alberto Ginastera. En la misma jornada, Carmona y el guitarrista Jesús Guerrero llevaron a La Baita un repertorio que vinculó tango, flamenco y música de raíz popular.

El bandolinista Hamilton de Holanda se presentó junto al pianista Salomão Soares y el baterista Thiago “Big” Rabello. El trío recorrió el choro, la samba, el jazz y músicas afrobrasileñas, además de una versión de “Oblivion”, de Astor Piazzolla.
En Puerto San Carlos actuaron la chilena Elizabeth Morris, Ferni y el músico local Tobi Dolezor. El Daniel Ruggiero Cuarteto presentó su propuesta de tango en la Biblioteca Sarmiento, mientras que el Showcase Mercado de Música Patagónico reunió a los uruguayos Samantha Navarro y Sebastián Prada, y a la brasileña Clarissa Ferreira.
El viernes mostró uno de los contrastes del FIMBA. En La Baita, The League of Crafty Guitarists, colectivo surgido del universo creativo de Robert Fripp, se unió a integrantes de la Camerata de la OFRN para interpretar composiciones de King Crimson, entre ellas “Larks’ Tongues in Aspic I”, “Red” y “21st Century Schizoid Man”.

A unos 400 metros, el Coro Polifónico Nacional, dirigido por Fernando Tomé, interpretó en la Catedral Un réquiem alemán, de Brahms, con Carla Filipcic Holm como soprano, Alejandro Spies como barítono y Claudio Santoro al piano. La jornada también incluyó a la Camerata Juvenil Municipal de Bariloche y a The Camarada Tango Quartet.
Spasiuk se presentó junto a Marcelo Dellamea, Pablo Farhat, Javier Martínez Vallejo y Enzo Demartini, con un repertorio de chamamés, polcas y canciones litoraleñas, además de referencias a Piazzolla y Luis Alberto Spinetta. “La música es alimento. Todos la necesitamos”, afirmó el acordeonista durante su actuación.
El sábado también participaron el Cuarteto Atlas, con el Cuarteto N.º 1 de Heitor Villa-Lobos, el Quinteto Viento Sur, el clarinetista Raúl Traver Castelló, el pianista David Benites y el Guillo Espel Cuarteto, que presentó composiciones de Papel Máquina.

La OFRN dirigida por Martín Fraile Milstein, el Coro Polifónico Nacional y la soprano mexicana Cecilia Eguiarte ofrecieron en la Catedral un programa de Bizet, Giacomo Puccini, Jules Massenet, Giuseppe Verdi y Emmerich Kálmán. Se escucharon la obertura de Carmen, “O mio babbino caro”, “Un bel dì, vedremo”, la “Méditation” de Thaïs y “Va, pensiero”.
Eguiarte interpretó además la Canción N.º 1 del ciclo Voces Latinoamericanas, de Mauricio Charbonier. El violinista Luis Salva fue solista en la obra de Massenet y el concierto terminó con “Cielito lindo”, compartido por coro, orquesta y público.
La última jornada sumó al Cuarteto Atlas, a las pianistas Daniela Salinas y Lilia Salsano, que interpretaron páginas de Piazzolla, y a los Niños y Jóvenes Cantores junto a la Agrupación Coral Cantores de Bariloche, dirigidos por Gimena Altmann Beveraggi. Luego, el tributo a Bob Marley puso fin a una edición de 25 conciertos que reunió repertorios de distintas tradiciones musicales en Bariloche.




