El diseño de Tamara Ralph para la ceremonia combina un bodysuit negro de malla con una falda drapeada en lentejuelas plateadas. (REUTERS/Caroline Brehman)

La influencia de Taylor Swift se extiende hace tiempo más allá de los escenarios musicales: cada aparición pública de la cantante se convierte en un acontecimiento de moda que marca tendencia y genera análisis en publicaciones especializadas de todo el mundo.

Su paso por los MTV Video Music Awards (VMA) 2026 confirmó ese estatus. Swift deslumbró en la alfombra con un vestido de Tamara Ralph que combinaba un bodysuit negro sin mangas, cuello alto y aberturas de malla, con una falda drapeada de lentejuelas plateadas. La ceremonia se desarrolló este domingo 27 de septiembre en el Peacock Theater de Los Ángeles.

La cantante, de 36 años, llegó allí para recibir el primer Artist Director Honors, un reconocimiento creado por la organización para distinguir a artistas cuyo trabajo detrás de cámaras amplió las posibilidades del video musical y contribuyó al desarrollo de la narrativa visual.

Con esta nueva estatuilla, Swift se convirtió en la persona más premiada en la historia de los VMA, con 31 “Moon People” acumulados a lo largo de su carrera.

Taylor Swift recibió el primer galardón Artist Director Honors en los VMA y suma 31 estatuillas en su carrera. (REUTERS/Caroline Brehman)

El bodysuit de malla dejaba ver la silueta bajo la tela transparente

El diseño de Tamara Ralph jugaba con dos texturas y dos densidades de opacidad. La parte superior, un bodysuit sin mangas y con cuello alto, alternaba paneles de terciopelo negro sólido con secciones de malla semitransparente que recorrían el costado del torso. Ese contraste entre lo opaco y lo translúcido definía la silueta de la prenda desde los hombros hasta la cintura.

Sobre esa base, la falda aportaba el elemento más llamativo del conjunto: una pieza drapeada en lentejuelas plateadas, con un pliegue central que caía en cascada y una abertura lateral que descubría la pierna al caminar.

El movimiento del drapeado, sostenido con la mano en varias de las poses captadas en la alfombra, generaba un efecto de caída fluida que remitía a los vestuarios de escenario que la artista utilizó durante su gira Eras Tour.

El estilismo de la artista en los VMA incluyó sandalias de tacón alto con cristales, aretes de diamantes y maquillaje en tono rojo coral. (REUTERS/Caroline Brehman)

En cuanto al calzado, Swift optó por sandalias de tacón alto con tiras finas entrecruzadas en el tobillo y el empeine, cubiertas por completo con cristales o strass.

El diseño puntiagudo del calzado y el acabado brillante replicaban la paleta plateada de la falda, en una construcción de estilismo pensada para generar continuidad visual entre la parte inferior del vestido y los zapatos.

El maquillaje se mantenía en tonos cálidos, con labios en un rojo coral y delineado marcado en los ojos, mientras que el cabello, con flequillo recto, se llevaba suelto y con ondas suaves. Los aretes largos de diamantes eran la única pieza de joyería visible, un complemento discreto frente al protagonismo del vestido.

La gala de los MTV Video Music Awards tuvo lugar el 27 de septiembre en el Peacock Theater de Los Ángeles. (REUTERS/Caroline Brehman)

Swift ya había reafirmado su rol de icono de moda con el lanzamiento de su nuevo álbum

El vestido de los VMA se suma a una serie de apariciones que reafirman a Swift como referente de estilo, un rol que la cantante viene consolidando desde el lanzamiento de The Life of a Showgirl, su duodécimo álbum, presentado oficialmente en 2025. El disco puso a la artista en el centro de la atención mundial no solo por su música, sino por una estética visual que combina moda y performance, respaldada por estilistas y diseñadores de prestigio internacional. Más que un conjunto de canciones, el álbum construye un universo escénico que dialoga con décadas de historia de Las Vegas.

Detrás de cada atuendo, peinado y accesorio de esta nueva era está Joseph Cassell, el estilista de cabecera de Swift desde la etapa de Fearless, en 2009. Cassell diseñó para este ciclo un homenaje al esplendor del showgirl clásico, que se nutre del glamour de los años veinte, las grandes producciones de Las Vegas y la sofisticación de la moda contemporánea.

El estilista ha sido la figura central en la conceptualización de looks para portadas, videoclips y giras internacionales, y en este álbum su trabajo se advierte en cada cambio de vestuario, con una destreza particular para combinar piezas vintage con prendas de última tendencia.

El diseñador Bob Mackie cedió trajes originales con pedrería y plumas para las imágenes promocionales del disco.

Uno de los puntos más llamativos de la campaña visual es la colaboración con Bob Mackie, diseñador estadounidense conocido por sus tocados y trajes pavimentados con cristales y plumas. Mackie cedió piezas originales de producciones históricas como Jubilee!, de Las Vegas, lo que permitió a Swift lucir conjuntos cargados de pedrería, plumas blancas y siluetas tradicionales de showgirl actualizadas con guiños contemporáneos. En las imágenes promocionales del álbum, la cantante aparece con bodies rojos y botas altas negras adornadas con pedrería, guantes largos de satén, capas de plumas y tocados elaborados.

Para la portada oficial del disco, Swift eligió un diseño de Area: un bralette cubierto de cristales y perlas, inspirado en la noche de Las Vegas y en la representación de Ofelia en la pintura decimonónica de John Everett Millais.