Ameya Kharade, alumno de secundaria en Nuevo Hampshire, creó HALO-Vox; el sistema, probado en 111 ensayos con humanos, superó ampliamente el rendimiento de los dispositivos convencionales (Ameya Kharade)

Con solo 17 años y un presupuesto de USD 1.800, Ameya Kharade, estudiante de Nashua High School South —en Nuevo Hampshire, Estados Unidos— desarrolló HALO-Vox, una interfaz cerebro-computadora no invasiva que traduce la actividad cerebral en habla a velocidades comparables a las de implantes quirúrgicos que cuestan millones, según informó el Times of India.

El sistema funciona con hardware de electroencefalografía (EEG) de consumo masivo y no requiere ningún procedimiento médico. La motivación detrás del proyecto es personal: cuando Kharade tenía siete años, un familiar cercano perdió la capacidad de hablar tras un accidente cerebrovascular. Podía notar que la mente de su pariente seguía intacta, pero su voz, no. Esa experiencia lo llevó a estudiar neurociencia desde los 13 años, con el objetivo de encontrar una solución accesible para quienes no pueden comunicarse por medios convencionales.

HALO-Vox alcanzó 65 palabras por minuto en 111 pruebas con humanos

Una infografía ilustra el funcionamiento de HALO-Vox, un sistema no invasivo desarrollado en Estados Unidos que permite convertir la actividad cerebral en habla (Imagen Ilustrativa Infobae)

El dispositivo apunta a las casi cinco millones de personas que en el mundo viven con accidentes cerebrovasculares graves, esclerosis lateral amiotrófica (ELA) o síndrome de enclaustramiento. Estas condiciones pueden dejar a quien las padece sin voz, pero con la cognición intacta. Los sistemas no invasivos convencionales permiten comunicarse a un ritmo de entre 3 y 10 palabras por minuto, una velocidad que impide cualquier intercambio fluido.

HALO-Vox superó esa barrera con amplitud. En 111 ensayos aleatorios y contrabalanceados, el sistema llegó a 65 palabras por minuto, frente a las 3 que logró un deletreador convencional operado con el mismo hardware. El tiempo promedio para producir un mensaje fue de 10,7 segundos, contra los 242,2 segundos del método tradicional, según datos de la organización Society for Science, recogidos por el Times of India.

El sistema decodifica la intención del usuario, no las letras del mensaje

El avance central de Kharade parte de un cambio de enfoque. Durante décadas, el campo de la comunicación asistida intentó traducir la actividad cerebral letra a letra. El estudiante concluyó que el camino más eficiente pasa por identificar la intención del usuario, no los caracteres que componen el mensaje.

Kharade diseñó HALO-Vox orientado a las casi cinco millones de personas que viven con enfermedades como esclerosis lateral amiotrófica o síndrome de enclaustramiento (Ameya Kharade)

Esa teoría quedó formalizada en lo que Kharade llama las “Seis Leyes de Resolución de Intención”, un marco basado en la teoría de la información que describe cómo un sistema puede extraer más significado de señales cerebrales limitadas. Sus pruebas mostraron que HALO-Vox responde con mayor intensidad a la ambigüedad del mensaje pretendido que a la longitud de la oración.

El propio Kharade señaló, según la Society for Science, que el mismo principio podría mejorar otras tecnologías de ancho de banda reducido, incluidas las prótesis y las interfaces cerebrales existentes. En materia de seguridad, el sistema incorpora un mecanismo que, en más de 100 sesiones de prueba, no colocó palabras no deseadas en boca del usuario.

Kharade liberó el código de forma abierta para que cualquier persona pueda utilizarlo y, en paralelo, presentó una solicitud de patente orientada a proteger su accesibilidad.

El proyecto cosechó el Premio Barron y el segundo lugar en la mayor feria de ciencias del mundo

El sistema se basa en las llamadas Seis Leyes de Resolución de Intención, un marco teórico que busca extraer mayor significado de señales cerebrales limitadas (Imagen Ilustrativa Infobae)

El trabajo de Kharade acumula reconocimientos de peso. En mayo de 2026 obtuvo el segundo lugar en Ingeniería Biomédica en el Regeneron ISEF —la feria de ciencias más grande del mundo—, donde ya compitió en 2025 y alcanzó el primer lugar en Neurociencia Conductual. En septiembre fue seleccionado entre los 25 estudiantes galardonados con el Premio Gloria Barron para Jóvenes Héroes.

El joven investigador realizó trabajos en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), la Universidad de Pittsburgh y el Hospital General de Massachusetts. En 2026 presentó dos artículos de primer autor en la conferencia de la Organización para el Mapeo Cerebral Humano, en Burdeos, incluida una nueva metodología para armonizar datos de neuroimagen de múltiples sitios.

Con HALO-Vox como punto de partida, Kharade cofundó Lucen Labs, una empresa de neurotecnología orientada a llevar las interfaces cerebro-computadora al alcance de cualquier persona, sin cirugía y sin los costos millonarios que caracterizan a los implantes actuales.