• La novela sigue a los von Lázár, un linaje ficticio de la aristocracia húngara, desde los albores del siglo XX y la caída del antiguo orden.
  • Aunque asegura que no buscó paralelismos con el presente, reconoce que esos vínculos aparecieron mientras avanzaba la escritura.
  • Frente al auge de la extrema derecha, el joven autor reivindica el papel del arte y la literatura para combatir los “falsos relatos” sobre la historia.