
El exjugador de la NFL Tony Romo aceptó una condena civil por conducir intoxicado y vinculó el episodio con un consumo excesivo de alcohol que se produjo mientras intentaba dejar la medicación para el dolor tras varias cirugías de espalda.
Para recibir su pena, Romo se declaró “no contest”, una figura del sistema judicial de Estados Unidos que permite a una persona aceptar la sanción impuesta en un caso sin admitir formalmente su culpabilidad.
De acuerdo con los registros judiciales del condado de Milwaukee citados por Associated Press, el comentarista de CBS Sports perdió el derecho a conducir durante seis meses, deberá completar un programa de evaluación sobre consumo de alcohol y tendrá que pagar una multa de USD 834.
A su vez, cualquier vehículo de su propiedad que opere o esté registrado a su nombre deberá contar con un dispositivo de bloqueo de encendido hasta al menos un año después de que recupere la licencia.

Otras infracciones vinculadas al caso fueron desestimadas
El exjugador de la NFL fue detenido el 23 de julio cuando circulaba hacia el sur por la Interestatal 43, en Wisconsin.
Las citaciones divulgadas por la oficina del sheriff del condado de Milwaukee indicaron que “tuvo un mal desempeño en las pruebas de sobriedad en el lugar” y que en el lado del acompañante de su Jeep negro se encontró una botella abierta de una bebida alcohólica antes de que el vehículo fuera remolcado.
Además del cargo por conducción intoxicada, Romo había recibido citaciones por posesión de bebidas alcohólicas abiertas en un vehículo, adelantamiento inseguro por la derecha y negativa a someterse a una prueba de intoxicación tras el arresto. Esas infracciones fueron desestimadas, precisó The Athletic.

Romo atribuyó el problema a un dolor crónico tras el final de su carrera
El ex mariscal de campo de los Dallas Cowboys publicó un mensaje en Instagram en el que afirmó que asume lo ocurrido: “Esta mañana, enfrenté un reciente fracaso personal al declararme culpable de una infracción civil por conducir bajo los efectos del alcohol en Wisconsin. Asumo la responsabilidad por completo”.
Romo relató que las operaciones de espalda que precipitaron su retiro lo dejaron con dolor persistente: “Varias cirugías de espalda pusieron fin a mi carrera antes de lo previsto y me dejaron con un dolor constante y debilitante. Ese dolor me llevó a depender de analgésicos y mis intentos por dejarlos me llevaron a una dependencia excesiva del alcohol”.
“Como les he enseñado a mis tres hijos pequeños: cuando uno falla, debe asumir la responsabilidad. Ese es un primer paso importante. El paso más difícil e importante es examinar el camino que me trajo hasta aquí y realizar los cambios necesarios para seguir adelante”, escribió.
Sin embargo, aseguró que sus dolores no son una justificación: “Nada de esto es una excusa. Estos son mis fracasos y asumo la responsabilidad por ellos”.
El exjugador explicó que un equipo de médicos lo ayuda “para cuidar mi salud y realizar los cambios necesarios”. Agradeció a su familia, amigos y a la comunidad de la NFL por su apoyo.

Según NBC News, el caso tuvo consecuencias inmediatas para su trabajo como comentarista principal de la cobertura de la NFL en CBS Sports. Tras el arresto, la cadena lo dejó en licencia, y su presidente, David Berson, dijo en un evento que no había un calendario definido para decidir sobre su futuro en la cadena.
En su comunicado, Romo dejó entrever que espera volver: “Mientras me concentro en mi salud, mi familia y, con el tiempo, en mi regreso a CBS, les pido amablemente privacidad durante este período”.
Durante su ausencia, J.J. Watt se incorporó al equipo principal junto al relator Jim Nantz y la reportera Tracy Wolfson. Su debut será el 13 de septiembre, en el partido que disputarán los Minnesota Vikings contra los Green Bay Packers, reportó Associated Press.