Ciudad de Panamá, 15 sep (EFE).- Transparencia Internacional (TI) capítulo de Panamá pidió este martes a los ciudadanos defender la "obra común" que es la democracia del país centroamericano, que no es perfecta pero que "vale la pena transformar".
A propósito de la conmemoración este 15 de septiembre del Día Internacional de la Democracia, la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana, que es el capitulo panameño de TI, afirmó que Panamá tiene elecciones y libertades que se deben "valorar", un reconocimiento que debe hacerse "sin triunfalismo".
Ello, por la democracia "no se reduce a depositar un voto cada cinco años", sino que "también es justicia independiente, instituciones que rindan cuentas, derecho a protestar, prensa y ciudadanía capaces de preguntar, criticar y exigir respuestas".
La fundación señaló en una serie de publicaciones en sus redes sociales que donde la "desigualdad bloquea oportunidades, la corrupción se normaliza y la justicia parece lejana, crece el desencanto" de los ciudadanos, un malestar que "debe atenderse con reformas, no con silencio".
TI capítulo de Panamá resaltó que "los autoritarismos suelen ofrecer certezas rápidas: orden sin contrapesos, eficacia sin transparencia, unidad sin pluralismo", pero lo hace a costa del "alto precio" que significa tener "menos libertad, menos derechos y menos capacidad de decidir" el futuro propio.
La democracia, por su parte, "permite disentir sin miedo; crear arte sin censura; investigar, emprender, organizarse y defender causas sin pedir permiso al poder".
"No celebremos una democracia perfecta. Comprometámonos con una que funcione para todos: con justicia, igualdad de oportunidades, transparencia y participación. La democracia panameña es una obra común. Defendámosla", agregó.
TI Capítulo de Panamá, al igual que analistas y algunas fuerzas vivas del país, insisten en que la corrupción, que se evidencia en constantes escándalos por la apropiación y el uso inadecuado de los caudales públicos que raramente culminan con una sentencia judicial de culpabilidad, y la desigualdad social, son un caldo de cultivo que atentan con la estabilidad democrática del país. EFE

