La Paz, 21 sep (EFE).- Los sectores del transporte sindicalizado y los maestros de Bolivia rechazaron este lunes el decreto 5716, dictado por el Gobierno de Rodrigo Paz, que quitó la subvención al diésel, y anunciaron reuniones para evaluar medidas de protesta en medio del estado de excepción que rige en el país.
El principal dirigente de la Confederación Nacional de Choferes de Bolivia, Lucio Gómez, expresó a los medios su "rechazo categórico" a la medida gubernamental y anunció que su sector se reunirá el martes en la ciudad oriental de Santa Cruz.
"Estamos pidiendo la anulación de este decreto porque es atentatorio contra el pueblo. Ellos (el Gobierno) debían mantener (la subvención del diésel) al servicio público (de transporte)", indicó Gómez.
Por su parte, la ejecutiva de la Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia (Cteub), Miriam Ayala, también dijo que el rechazo a la medida del Gobierno de Paz es "contundente" y cuestionó que "toda la crisis económica se recargue en las espaldas del pueblo".
Ayala pidió la aplicación de un "plan económico" que tenga en cuenta la reducción de sueldos de los funcionarios del Ejecutivo y Legislativo, la nacionalización de la minería y la aplicación de "impuestos justos" al sector agroindustrial.
Los maestros urbanos anunciaron una "marcha nacional" para el miércoles como medida de rechazo al decreto 5716, a pesar del estado de excepción que rige en Bolivia y que fue ampliado la anterior semana por 90 días más.
Una posición similar es la que asumieron los seguidores del expresidente Evo Morales (2006-2019), que afirmaron que el retiro del subsidio al diésel afecta a los pequeños productores del campo y anticiparon que esto causará una "escasez de alimentos".
Este sector se reunirá el sábado en la localidad de Lauca Ñ, donde permanece Morales desde finales de 2024, para analizar las medidas que tomarán ante el anuncio de Paz.
Esta jornada, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora; de Gobierno (Interior), Marco Antonio Oviedo, y de Trabajo, Williams Bascopé, se reunieron con un sector de los transportistas para explicar los alcances de la medida.
Bascopé dijo a los medios que el Gobierno abrirá "mesas de diálogo" para acercarse a los dirigentes que cuestionan la disposición y que es necesario "concertar" en esos espacios respuestas a sus demandas.
El viernes, en un mensaje televisado, Paz anunció el fin de la subvención al diésel que se mantenía para los pequeños consumidores, por lo que el litro del combustible pasó de valer 9,80 bolivianos (1 dólar) a 17,95 bolivianos (1,83 dólares), según el precio en el mercado internacional.
El mandatario también anunció una serie de medidas económicas y sociales complementarias, como el pago o aumento de algunos bonos, créditos en "condiciones preferenciales", además de la eliminación de impuestos a bienes de importación con finalidad productiva, entre otras.
El Gobierno explicó que la decisión era necesaria para garantizar el abastecimiento y evitar la pérdida de alrededor de 2.600 millones de dólares anuales. EFE


