El juicio por el crimen de Aralí Vivas (8) comenzó este martes en Córdoba y, tras la primera jornada, la familia de la nena volvió a reclamar justicia. Betiana Heredia, prima de Rocío Milagros Rauch —la madre de la víctima y una de las tres acusadas— habló en las puertas de los tribunales y expresó el dolor que atraviesa a los allegados de la menor.
“Millones de sensaciones, los sentimientos súper encontrados, con mucho dolor, mucha bronca, mucha indignación”, describió Heredia sobre el comienzo del debate, que se desarrolla con jurados populares y a puertas cerradas.
La mujer adelantó que este miércoles declarará ante el tribunal y dejó en claro qué espera de la Justicia: “La expectativa que tengo es que el juicio nos lleve a que le den condena perpetua a los tres por igual, a los tres tienen que condenarlos y no salir nunca más de la cárcel”.

“Que se haga justicia por Aralí y nunca sea olvidada, quiero que la recuerden y que la tengan presente. Que no haya más otra Aralí”, agregó en diálogo con el medio local Up San Francisco.
Heredia también se refirió a Rauch, quien está acusada junto a su pareja, Ezequiel Matías Simeone, y Cristian Hernán Varela por el crimen de la nena.
“Considero que ella es la culpable número uno, es la asesina número uno. Como mamás es nuestro deber cuidar y proteger a nuestros hijos, ella jamás hizo eso”, sostuvo sobre su prima.
Además, contó qué sintió al verla llegar a tribunales junto a Simeone: “Sensación de bronca y de odio, verlos bajar a los dos juntos de la misma camioneta”.
Los tres acusados llegan al juicio imputados por abuso sexual agravado y homicidio criminis causa. En el caso de Simeone, la acusación también contempla el incendio que, según la investigación, habría sido provocado para intentar eliminar evidencias.
El reclamo de la familia por el accionar del Estado
Además del pedido de justicia por el crimen, la familia de Aralí reclama que se investigue qué ocurrió antes de su muerte y cuál fue el accionar de los organismos estatales que debían protegerla.
“Todos llegan tarde, quiero que no haya más una Aralí, que la Justicia les dé la pena máxima a los tres por igual”, agregó.

El reclamo se relaciona con las intervenciones que habían realizado organismos de protección de la infancia antes del crimen, así como con las decisiones adoptadas respecto de Aralí y sus hermanos.
Los allegados buscan que se determine si existieron fallas u omisiones que pudieron haber dejado a la nena en una situación de vulnerabilidad.
El debate comenzó este martes en la Cámara del Crimen de San Francisco y continuará este miércoles con nuevas declaraciones. Está previsto que las audiencias se realicen los días 22, 23 y 29 de septiembre.
El crimen ocurrió el 1 de noviembre de 2024 en Brinkmann. Aralí fue encontrada muerta después de un incendio en una casa. De acuerdo con la investigación, la nena había muerto antes de que comenzara el fuego y presentaba lesiones compatibles con abuso sexual.




