El ataque a tiros contra un hombre que llevaba a su hija a la escuela Emaús generó una protesta de vecinos de El Palomar, que este jueves se concentraron para reclamar mayor seguridad.

Los manifestantes se movilizaron hasta la casa de la familia del intendente de Morón, Lucas Ghi, y denunciaron que los robos en el barrio se repiten desde hace meses.

No podemos vivir más así. Estamos todos encerrados, ellos están libres”, expresó una de las vecinas en diálogo con TN. La mujer aseguró que lo ocurrido esta mañana podría haber terminado en una tragedia mayor: “Podía haber matado a algún chico”.

Según manifestó, los hechos de inseguridad en las inmediaciones de la escuela se volvieron frecuentes. “Hace tres meses que todas las semanas pasa algo”, aseguró. También señaló que los delincuentes suelen aprovechar los momentos en los que las familias llegan o retiran a sus hijos del colegio.

Pero los reclamos no se limitaron al establecimiento educativo. Los vecinos sostuvieron que los robos ocurren en distintos puntos del barrio y a diferentes horas del día. “No podés salir. Es un desastre”, resumió una de las manifestantes.

El temor también alcanza a los chicos. “Mi hijo no me dejaba venir acá. Me decía: ‘Mami, no vayas por si pasa algo’. Tienen diez años, o sea, tienen miedo”, contó otra de las mujeres presentes.

Otro de los vecinos que participó de la protesta aseguró que están “cansados de la misma situación” y reclamó medidas concretas para evitar nuevos robos. “En Palomar, salir a la calle es jugarte un pleno, es la ruleta. Te bajás del auto y no sabés qué te va a pasar”, expresó.

Entre los manifestantes había familias de alumnos de la escuela Emaús, donde ocurrió el ataque de esta mañana. Una madre contó que tiene una hija de 12 años que asiste al establecimiento y que, a partir de los hechos recientes, decidió pedirle que no salga de la escuela durante los recreos.

Es como cortarle un poco las alas. Ellos, en el momento que tienen, salen a comprarse algo afuera”, explicó.

La mujer también contó que los padres comenzaron a organizarse a través de un grupo de WhatsApp para mantenerse comunicados y evaluar nuevas medidas de seguridad.

“Se va a plantear al colegio a ver si se puede generar algún otro medio de ingreso, porque que todos sean en la misma cuadra es un montón”, explicó.

La protesta se produjo horas después de que un hombre de 51 años fuera baleado en el abdomen cuando llevaba a su hija al colegio. La víctima, identificada como Hernán Mariano Catarraso, es un policía bonaerense retirado que se enfrentó a los delincuentes cuando intentaron asaltarlo.

El hombre fue trasladado al Hospital Posadas y luego derivado a una clínica privada de San Justo. Fuentes oficiales confirmaron a TN que se encuentra fuera de peligro.

Mientras la investigación continúa, los vecinos reclaman que el ataque no quede como un hecho aislado y piden mayor presencia policial y medidas de prevención en todo el barrio.