El presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, y el enviado estadounidense John Coale participaron de una reunión en Minsk, Bielorrusia. 15 de septiembre de 2026.  (Reuters)

El presidente Donald Trump declaró que Estados Unidos está trabajando con Bielorrusia para asegurar un mayor suministro de potasa en medio de una disputa comercial con Canadá, un proveedor clave de este ingrediente esencial para los fertilizantes.

“Estados Unidos está trabajando en un acuerdo de gran envergadura para la compra de potasa a Bielorrusia”, afirmó Trump el lunes a través de una publicación en redes sociales. “El precio sería sustancialmente inferior al que pagamos actualmente a Canadá; son excelentes noticias para nuestros agricultores y ganaderos”.

Las declaraciones de Trump se producen en el contexto de una creciente guerra comercial con Canadá, durante la cual ambos países han impuesto aranceles recíprocos a las importaciones. No obstante, los aranceles de Trump no afectan a algunos de los recursos naturales más importantes que EE. UU. adquiere de Canadá —como el petróleo, la potasa y los minerales críticos—, lo que pone de manifiesto su relevancia para la economía estadounidense.

Canadá es uno de los mayores exportadores de potasa del mundo, y cualquier medida que restrinja el flujo de este producto hacia Estados Unidos podría tener un impacto significativo en el sector agrícola estadounidense.

Alexander Lukashenko, líder autoritario de Bielorrusia. (AP)

Las mayores reservas mundiales de potasa —un mineral que se obtiene mediante extracción minera— se encuentran en Saskatchewan. Las acciones de la empresa canadiense de fertilizantes Nutrien Ltd. cayeron hasta un 5,2 %, mientras que Mosaic Co., con sede en Tampa, registró un descenso intradía del 5,9 % antes de moderar sus pérdidas. Ambas compañías dominan la producción de potasa en Norteamérica a través de su empresa conjunta, Canpotex.

Trump ha intentado restablecer los vínculos con Bielorrusia y su líder autoritario, Alexander Lukashenko, estrecho aliado del presidente ruso Vladímir Putin. Estados Unidos está presionando a Ucrania para que flexibilice las restricciones a la importación de fertilizantes potásicos procedentes de Bielorrusia y ha instado a Kiev a animar a otros aliados europeos a hacer lo mismo.

La potasa constituía una importante fuente de ingresos en divisas para Bielorrusia antes de la imposición de sanciones occidentales debido a la represión política del gobierno y a su apoyo a Moscú en la guerra contra Ucrania. A principios de este año, Estados Unidos levantó algunas de sus propias restricciones a los fertilizantes bielorrusos como parte de un acuerdo que condujo a la liberación de cientos de presos políticos por parte del régimen de Lukashenko. Antes de las restricciones comerciales impuestas por Estados Unidos, Bielorrusia exportó más de 700.000 toneladas de fertilizantes potásicos a ese país en 2021. Esa cifra representa una fracción de los aproximadamente 13 millones de toneladas que Estados Unidos importó en 2025 —con cerca del 90% proveniente de Canadá—, según datos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos.

El plan de Trump enfrenta límites de producción y obstáculos logísticos en Bielorrusia, mientras los precios de la potasa en Nueva Orleans alcanzan su nivel más alto desde julio de 2023. (EP)

No está claro si Trump logrará acceder a suministros adicionales. Bielorrusia carece de capacidad suficiente para abastecer grandes volúmenes a Estados Unidos, ya que la producción anual ya está comprometida por contrato, según informó la agencia de noticias rusa Interfax citando a Lukashenko. El transporte de fertilizantes bielorrusos también ha enfrentado obstáculos logísticos en los últimos años, después de que el sistema ferroviario de Lituania rescindiera su contrato con la empresa estatal Belaruskali OAO en 2022.

Los agricultores y ganaderos estadounidenses —un sector clave para el Partido Republicano de Trump de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre— se encuentran bajo presión debido a los elevados costos del diésel, los fertilizantes y otros insumos, así como a las perturbaciones en los mercados de exportación provocadas por la guerra en Irán y las políticas arancelarias de Trump, que tensan las cadenas de suministro. Los precios al contado de la potasa en Nueva Orleans se sitúan en sus niveles más altos desde julio de 2023, según Bloomberg Green Markets.

Trump ha tomado medidas para aliviar la carga de estos grupos, en un contexto en el que las encuestas muestran que los votantes desaprueban mayoritariamente la gestión de la economía y de la guerra por parte de su partido.

© 2026 , Bloomberg