El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habla con los medios de comunicación tras descender del Air Force One en el Aeropuerto Internacional O’Hare de Chicago, en Illinois (REUTERS/Nathan Howard)

El presidente Donald Trump afirmó que las personas detenidas en el Reino Unido por “terrorismo” pretendían atacar la base RAF Fairford, una instalación utilizada por fuerzas de Estados Unidos, y sostuvo que su captura fue resultado de una vigilancia prolongada entre ambos países. La policía británica mantiene una investigación abierta sobre cinco personas, bajo sospecha de preparar un acto terrorista y de delitos vinculados con explosivos.

“Buscaban causar un gran daño a nuestra fortaleza... Los teníamos bajo vigilancia desde hacía mucho tiempo. Y los capturamos”, señaló el presidente norteamericano.

Asimismo, el líder republicano destacó la coordinación bilateral al hablar sobre las capturas: “Las detenciones en el Reino Unido fueron fantásticas. Trabajar con Gran Bretaña fue un trabajo increíble. Los teníamos bajo investigación”.

La Policía Antiterrorista investiga lo sucedido en Fairford (REUTERS/Toby Shepheard)

La policía interceptó al grupo durante la madrugada, después de que los servicios de emergencia recibieran una llamada por tres vehículos sospechosos que parecían dirigirse hacia RAF Fairford. La Policía Metropolitana de Londres informó que la unidad de Antiterrorista asumió la investigación sobre el incidente.

Los agentes establecieron un perímetro de 400 metros alrededor de la zona y señalaron que consideraban el episodio contenido. Imágenes aéreas mostraron un robot de desactivación de explosivos junto a las furgonetas, dos de ellas con las puertas traseras abiertas, mientras efectivos armados custodiaban la entrada de la base.

Además, las autoridades evacuaron 85 hogares de Whelford, un pueblo cercano a la base situada en Gloucestershire, al suroeste de Inglaterra. Los residentes fueron trasladados a un centro recreativo mientras expertos militares en desactivación de explosivos examinaban las tres furgonetas detenidas en un camino rural.

Las autoridades británicos detuvieron a cinco sospechosos de preparar

Un habitante de Whelford, Julian Tudsbery, relató que la policía llamó a su puerta cerca de las 7:00 para pedirle que abandonara su vivienda. Según contó a la BBC, una vecina alertó a las autoridades durante la noche al advertir la presencia de los vehículos; primero llamó a la policía de la base sin obtener respuesta y luego marcó el número de emergencias 999.

En marzo, el entonces primer ministro Keir Starmer autorizó acciones estadounidenses “defensivas” contra emplazamientos de misiles iraníes desde dos bases británicas, entre ellas Fairford. El nuevo primer ministro Andy Burnham recibió actualizaciones sobre el incidente, según un portavoz gubernamental.

El portavoz agradeció la actuación de los servicios de emergencia y afirmó que las medidas adoptadas buscaban proteger a la comunidad, aunque evitó dar más detalles mientras continúan las pesquisas. En esa línea, el ministro de Defensa Wes Streeting agradeció a los equipos de emergencia y especializados desplegados en la zona y aseguró que la situación estaba siendo atendida.

La base militar RAF Fairford también es utilizada por fuerzas norteamericanas, en territorio británico (REUTERS/Chris Radburn)

La base alberga a la 501st Combat Support Wing, una unidad administrativa de apoyo de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. La unidad indicó que ningún miembro de la fuerza aérea estadounidense estuvo implicado y señaló que mantiene una coordinación estrecha con sus socios británicos para preservar la seguridad de las comunidades militares y locales.

El caso ocurre tras reportes que atribuyeron más de 300 incursiones de drones contra instalaciones militares británicas durante el último año. El Ministerio de Defensa no identificó a los responsables, en medio de advertencias europeas sobre un aumento de presuntas operaciones híbridas rusas y de acusaciones del Ministerio del Interior contra Irán y Rusia por el uso de intermediarios para actividades criminales en territorio británico.