A los 16 años, Twiggy era una adolescente de clase trabajadora en el norte de Londres que iba a la escuela, se maquillaba los fines de semana y salía a bailar a los clubes “mod” al ritmo de artistas emergentes como Eric Clapton.
Entonces, por pura casualidad, un fotógrafo la inmortalizó en un salón de peluquería de Mayfair y el mundo de la moda nunca volvió a ser el mismo. Sesenta años después, la modelo rememora ese accidente feliz en un nuevo documental que lleva su nombre.
La timidez fue la que cambió su destino
La historia del descubrimiento de Twiggy —cuyo nombre real es Lesley Lawson— comenzó en 1966 con una visita rutinaria a un salón de peluquería. Lejos de buscar un cambio radical, la joven de 16 años solo quería peinarse para salir de noche. Pero el estilista Leonard tenía otros planes.
“Leonard, el peluquero, me vio y dijo: ‘¿Puedo cortarte el pelo?’”, relató la modelo en declaraciones a People. “Lo curioso es que yo no quería cortarme el pelo, porque era una mod y me gustaba largo, partido en el medio”.

Lo que siguió fue una combinación de timidez y serendipia. “Como era tan tímida y estaba en ese elegante salón de Mayfair, no me animé a decirle que no”, recordó. El resultado fue el mítico corte pixie que la haría famosa en todo el mundo. Leonard entonces la llevó ante el fotógrafo Barry Luttigam para documentar su trabajo.
“El fotógrafo me puso frente a la cámara y me dijo: ‘Mira al lente’. Eso fue lo que hice”, contó Twiggy. Esa primera sesión se convertiría en la imagen más reconocida de su carrera.
Una jornalista de moda la conectó con Diana Vreeland y Richard Avedon
Poco después, una clienta de Luttigam —una periodista de moda— vio la fotografía colgada en el salón y contactó a la joven para que posara. La cadena de eventos llevó rápidamente a Diana Vreeland, entonces directora de Vogue, a tomar nota de la figura de la joven londinense y a recomendarla al legendario fotógrafo Richard Avedon.
“Ella dijo: ‘Esta es la nueva modelo’, y eso fue todo”, evocó Twiggy sobre el espaldarazo de Vreeland. “No me parecía a nadie más en ese momento, y creo que por eso sucedió todo”.

La modelo reconoció que jamás habría llegado a ese punto por la vía convencional: “Si hubiera ido a una agencia de modelos y hubiese dicho ‘quiero modelar’, me habrían rechazado. Era demasiado baja, demasiado pequeña. Simplemente no tenía las medidas”.
La fama global llegó junto a las críticas por su figura
El ascenso de Twiggy como “it girl” de la Swinging London no estuvo exento de controversia. Su figura extremadamente delgada generó constantes críticas y acusaciones de promover trastornos alimentarios entre las jóvenes.
“Tuve que defenderme mucho”, señaló. “Soy como mi padre, que siempre fue muy delgado. Era solo mi metabolismo. ¡Yo comía! No podría comer así ahora”.
Pese a los cuestionamientos, la modelo evitó los excesos que suelen acompañar a la fama temprana. Atribuye esa estabilidad al entorno familiar que la rodeaba y a las restricciones propias de su corta edad. “Tuve buenas personas cuidándome y estaba protegida. Como era tan joven, cuando iba a los estudios tenía que tener un acompañante”, explicó.

Después de la moda, construyó una carrera en la actuación y la música
Tras varios años como figura central de la industria de la moda, Twiggy decidió alejarse del modelaje y volcarse hacia la actuación y la música, ámbitos en los que también cosechó reconocimiento. “Entrar a un set de filmación era como entrar al Jardín Secreto. Pensé: ‘Esto es lo que quiero hacer’”, describió. Participó en películas como The Boy Friend y The Blues Brothers, y tuvo apariciones en series televisivas como The Nanny y Absolutely Fabulous.
El documental, dirigido por la exactriz Sadie Frost, también aborda los momentos más difíciles de su vida privada, entre ellos su primer matrimonio con Michael Witney y la muerte repentina de este, quien sufrió un infarto mientras cenaba junto a ella y a su hija Carly, que entonces tenía cuatro años.
A los 77 años, sigue activa en moda, televisión y podcasting
Hoy, con 77 años y casada desde hace 38 con el actor Leigh Lawson, Twiggy mantiene una agenda que abarca la actuación, el podcast Tea With Twiggy y colaboraciones de moda con marcas como QVC y Marks and Spencer, con nuevos proyectos en camino. Sobre los arrepentimientos, su respuesta es categórica.
“No creo que se pueda vivir con arrepentimientos. No podría haber planeado mi vida. Simplemente sucedió”, concluyó. El documental Twiggy está disponible en VOD y DVD.



