El hallazgo del cuerpo calcinado en la meseta de Centenario confirmó el peor final para Nicolás Agustín Sáez, el joven de 21 años que estaba desaparecido desde el 5 de septiembre. La investigación avanzó rápido y, este domingo, la Justicia acusó a C.A.C., un amigo de la víctima, como autor del crimen.

Según detallaron a La Mañana de Neuquén la fiscal Lorena Juárez y el asistente letrado Maximiliano Jávega, el acusado citó a Nicolás con la excusa de una reunión con dos mujeres y lo llevó a una zona apartada, cerca del basural y del sector conocido como “Chile Loco”.

Una vez allí, aprovechando la confianza de la víctima, lo llevó hasta un cañadón ubicado debajo de la loma y fue allí donde se produjo el ataque: el joven habría tomado una piedra de gran tamaño, golpeando a Nicolás al menos 12 veces hasta matarlo.

De acuerdo con la reconstrucción, el acusado se quedó en el lugar hasta asegurarse de que Nicolás había muerto y se retiró alrededor de las 18.20.

La macabra maniobra para salir impune

Pero para la fiscalía, la secuencia no terminó ese día. Entre el 6 y el 11 de septiembre, C.A.C. habría regresado a la escena para intentar ocultar el crimen.

Según la acusación, movió el cuerpo, lo prendió fuego y colocó dos neumáticos encima para borrar rastros y dificultar el hallazgo.

El hallazgo ocurrió mientras continúa la búsqueda de Nicolás Agustín Sáez, quien desapareció hace una semana en Neuquén capital. (Foto: gentileza diario Río Negro).
El hallazgo ocurrió mientras continúa la búsqueda de Nicolás Agustín Sáez, quien desapareció hace una semana en Neuquén capital. (Foto: gentileza diario Río Negro).

Sin embargo, la señal del teléfono de Nicolás fue determinante para orientar la búsqueda. El último registro del celular impactó en una antena de Centenario y permitió concentrar el rastrillaje en esa zona.

La denuncia por la desaparición había sido realizada por su padre, Germán Tulio Sáez, en la Comisaría 20° del barrio Parque Industrial.

El juez dictó prisión preventiva y descartó la alevosía

Este domingo, durante la audiencia de formulación de cargos realizada en la Ciudad Judicial de Neuquén, la fiscalía acusó formalmente a C.A.C. por el homicidio.

El Ministerio Público Fiscal había solicitado que el hecho fuera considerado un homicidio agravado por alevosía y pidió seis meses de prisión preventiva, al advertir riesgo de fuga y posible entorpecimiento de la investigación.

Sin embargo, el juez de garantías Raúl Aufranc no hizo lugar al agravante. Consideró que, por el momento, correspondía formular cargos por homicidio simple y ordenó que el acusado permanezca detenido con prisión preventiva durante dos meses.